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A cuatro años del femicidio de Melina Romero: “Estamos de pie para seguir”

Su cuerpo estuvo desaparecido, y la fecha de su muerte se fijó en el 24 de agosto de 2014, aunque Melina Romero había sido secuestrada a la salida del boliche “Chankanab” de San Martín el día anterior. Cuatro años después, con la causa detenida y un sólo condenado su madre, Ana María Martinez y el padre Ruben expresan su dolor: “No es una cosa que podamos olvidar. La justicia no está haciendo nada, pero estamos de pie para seguir”.

El día que Melina fue vista por última vez, estaba festejando su cumpleaños número 17 en un boliche de San Martín. El caso comenzó a visibilizarse a partir de la búsqueda desesperada  de los familiares y amigos. Contactaron a  medios de comunicación de todo tipo para profundizar esa búsqueda, pero en vez de ayudar, los medios iniciaron una criminalización de la víctima por su forma de vestir, por su forma de ser y divertirse.

“Todo esta mal desde el principio con el caso de mi hija, como tantos otros. Se investiga primero a la víctima, como lo que publicaron en internet, que a Melina le había pasado eso por zorra. El hecho de que sea zorra o no, no importa, era su cuerpo. Nadie tiene derecho a hacer lo que hicieron. Sobre tu cuerpo decidís y mandas vos” afirma Ana María.

El informe de procesos penales de violencia familiar y de género, realizado en 2017, presenta la incidencia de los Femicidios, frente a la totalidad de Homicidios Dolosos Consumados acaecidos en el mismo año  –incluyendo todos los hechos de la Provincia de Buenos Aires–. De un total de 114 homicidios dolosos consumados en San Martín, 11 son procesos penales por femicidio.

Ana María y Ruben sostienen que hay pibas antes y después de su hija, pibas y familias que también sufrieron el abandono del Estado: “Nos conectamos y compartimos el dolor con otros familiares, acá el Estado falla todo el tiempo, falló en no cuidar a las pibas y falló hacia nosotros, el apoyo que tendríamos que haber recibido nunca lo tuvimos.”

En dicho informe también se observa que 52 Procesos Penales (56,5% del total de 92 Procesos Penales de Femicidios) fueron agravados por el inc. 11 del Art. 80 C.P. (Femicidio). Se destaca que hubo un aumento del 20% en la utilización de este agravante, respecto de los Procesos Penales de Femicidios correspondientes al año 2016.

El caso de Melina cuenta con un solo detenido, Joel Fernández, quien actualmente no tiene una condena firme, ya que la justicia debe afianzar su condena en casación de La Plata.

“La única persona que está presa, no quiere hablar, el juez le dio la oportunidad dos veces de hablar y no dijo nada, yo no entiendo, porque esa gente tiene hijos”, cuenta Ana María.

Otro vértice fundamental en el caso, fue la aparición de una testigo que presenció el momento en que asesinaron a Melina. Ana María plantea que la testigo fue una víctima más de los hechos y aclara: “El apoyo que ella necesitaba si no fuera por el frente de Mujeres Evita, no lo hubiera tenido. Fue maltratada judicialmente, fue maltratada  por los medios y condenada por la sociedad. Fue una víctima más”.

Un informe de las fiscalías de la Provincia de Buenos Aires revela que durante el año pasado, en jurisdicción de los departamentos judiciales de Morón y San Martín, se abrieron 22.702 causas penales por hechos de violencia de género, que representan un promedio de 62 por día, mientras que se registraron 16 casos de femicidios.

El principal cuestionamiento e indignación de Ana María y Ruben es sobre la justicia, expresan que llevan adelante sus vidas siempre con la indignación de que no se está resolviendo nada, repudian a todos los jueces y fiscales que desde el primer momento se lavaron las manos con el caso de su hija. “No hay pruebas suficientes” dijo la fiscal, cuenta Ruben y plantea que hay gente trabajando para que la verdad no salga a la luz: “Yo ya no pienso callarme más, estamos a cuatro años y hay un solo detenido, y el resto ¿qué?”

En el seguimiento del caso de su hija, cuentan que en el año 2017 había una investigación que se venía realizando, al día de hoy esa investigación no existe, “desapareció” expresa Ruben: “Me hablan de la justicia, me hablan de los códigos penales, me hablan de la ley, a esto no se le puede llamar justicia, esto es basura”.

Melina desapareció el 23 de agosto de 2014, la data de muerte da que el 24 de agosto la mataron y el cuerpo se halló el 24 de septiembre. Quienes la encontraron fueron dos mujeres del Movimiento Evita. Estaba envuelta en dos bolsas de basura, en un predio perteneciente a la Ceamse, a metros de un brazo del río Reconquista y el Camino del Buen Ayre.

“Si hoy estoy de pie para seguir luchando, se lo debo a las chicas del frente de Mujeres Evita, lamentablemente de la justicia no puedo decir lo mismo.”

Por Delfina Pedelacq / Foto Franco Ponce

 

 

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