skip to Main Content
SAMSUNG CSC
SAMSUNG CSC
SAMSUNG CSC
SAMSUNG CSC

Hoy igual que ayer, mañana igual que hoy

Fotografías y texto de Sol Masini

Todos los días son iguales. Me levanto y hay 10 segundos que transito entre el sueño y la realidad, que son felicidad. Allí no soy consciente de un virus que no me deja ver a mi familia, ni juntarme con una amiga a comer pochoclos y bailar bad bunny, o esperar media hora el colectivo para ir a pasear a algún lugar lindo.

Voy y vengo dentro de mi pieza, mi búnker en estos meses, y ya no sé que hacer. Si estoy todo el día acá adentro, ¿por qué siento que no me alcanza el tiempo?

Ponerme el barbijo, salir, comprar lo necesario para no volver a la calle por unos días, volver a casa, lavarme bien las manos, desinfectar todo. Y caer en la realidad. Reírme para no llorar de lo absurda que es toda esta situación. Llorar para descargar.

Parece que estoy viviendo en círculos: los días me asfixian, la casa se achica, las cosas normales dejaron de tener lógica hace rato y hasta intento creer en algo superior para tener fe en que va a pasar rápido todo. 

¿Cinco? ¿seis meses ya? -quién sabe si el tiempo tiene sentido- encerrada. Siento que me conozco mejor, siento que me quiero un poco más. Descubrí que soy buena cocinando, que pinto mejor de lo que pensaba, que puedo hacer cosas con la fotografía que nunca había intentado, que cuando estoy bien soy mi mejor compañía. Me dí cuenta que disfruto bastante ver realitys muy malos de Netflix, que el Illustrator es más complicado de aprender a usar de lo que pensaba, y que hacer gimnasia no es lo mio.

SAMSUNG CSC

Un viaje interno, ¿quién quiero ser? ¿qué no? ¿dónde quiero llegar? ¿qué quiero dejar atrás?

22:00. Otro lapsus de desconexión de todo. Durante 5 minutos me olvido que ahí afuera hay médicos tratando de salvar vidas y gente intentando respirar. Hasta que miro hacia la calle: pasa una persona con barbijo. Viaje de vuelta a la realidad. Trato de domar mi cabeza y dormir. Dormir para mañana volver a despertar, y vivir 10 segundos de felicidad.

Este ensayo forma parte de la segunda edición de «Donde los pies pisan», la sección de Foto Reportajes de Zorzal Diario.

Soy Sol Masini, nací en Villa Ballester y es donde vivo hace 22 años. Saco fotos desde chiquita pero nunca estudié: todo lo que sabía era por mi abuelo, tutoriales en Youtube y tocar cosas de la cámara a prueba y error. Hasta que en esta cuarentena hice el Taller de Fotografía y medios en la Municipalidad de San Martín. Siempre ví la fotografía como un hobby, hasta que estudiando producción de moda y observando a los fotógrafos trabajar me dí cuenta que es esto lo que quiero hacer para vivir. Uso la fotografía para mostrarle a los demás cómo veo el mundo y cómo quiero que sea visto. Y para poder convertir un momento en algo eterno.

Back To Top
×Close search
Search