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Inminente desalojo en terrenos del CEAMSE
Más de cuarenta familias en situación de calle buscan solucionar sus problemas habitacionales ocupando los terrenos que están frente al barrio Carcova, a orillas del zanjón, del otro lado de las vías del ferrocarril. A nivel organizativo hay tres grupos diferentes: uno en los terrenos donde supo estar el CEPLA, otro arriba de una montaña de basura cubierta de tierra, frente al cementerio de autos, y el tercero del lado de Barrio Curita.
En la tarde del martes un patrullero de la comisaría 4º de San Martin llegó al lugar y les leyó la notificación de la orden de desalojo del Juzgado de Garantías Nº 4. Los uniformados advirtieron que volverían el viernes, con la autorización de llevar a cabo el desalojo por la fuerza, amenazando a los ocupantes con quitarles a sus hijos y reprimir con balas de goma “que duelen más que las piedras”, afirmaron.
El Centro de Prevención de Adicciones (CEPLA) era una iniciativa del Sedronar, que con el cambio de gestión quedó abandonado. Uno de los grupos de familias construyeron sus casas allí con telas, maderas y clavos, lograron conectarse a luz uniendo pequeños tramos de cable, y aún se las rebuscan para acceder al agua, para poder cocinar con fuego en tachos metálicos. Tenían asegurado que a ellos no los molestrarían. Sin embargo hoy, lunes 29, hubo más patrulleros en la zona, con topadoras que les rompieron lo poco que habían logrado construir, pero sin lograr que las personas abandonen el lugar.
“Vino el comisario de Suárez con un montón de patrulleros, con los cascos negros. Vinieron, rompieron las cosas de la gente, las paredes como ellos las habían armado, y también a querer pegar. Justo me llaman a mi, porque me tienen como representante y pedí hablar con quien estaba a cargo. Me dijo que tenían la orden de desalojo, le pedí que me la mostrara, y me dijo que en ese momento no la tenía. Llamaron a las femeninas para que vengan y se metan adentro. Le dije que me iban que tener que pegar a mí también, y le repetí que quería ver el papel, firmado, y que me diga qué fiscalía estaba a cargo. Me quiso gritonear y yo le dije que nos íbamos a quedar ahí hasta que nos muestre la orden. Quedó que iban a venir a las tres de la tarde, con la orden firmada. Todavía no han venido”, cuenta Norma a las 17.20.
Ante la falta de soluciones al problema de la vivienda, debido a los altos precios de los alquileres, son varias las familias del barrio Carcova, en Suarez, que decidieron ocupar estos terrenos. Cuentan que les es imposible acceder a un alquiler, ya que un espacio en el barrio de un solo ambiente cuesta $5000. Arriba de “la montaña”, con chapas, maderas, plásticos y algunos tirantes, jóvenes, niños, mujeres embarazadas, personas mayores y enfermas, fueron ocupando pacíficamente los terrenos y separándose los lotes de forma equitativa para que cada uno pueda tener un espacio. El viento sopla y no se siente olor a basura. Ese tramos de los arroyos acaba de ser limpiado por una cooperativa de Barrios de Pie. Si bien algunos cuentan que cuando se hace un pozo sale un agua marrón, a simple vista el lugar no parece más contaminado que el resto de la zona.
El predio, de unas 30 hectáreas, fue una laguna que se fue rellenando con desechos, ilegalmente, desde hace muchos años, y luego pasó a manos de la CEAMSE, que quiere decir Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado. Gran parte del terreno es usado por el poder judicial de San Martín para desechar cientos de autos abandonados, cuyas partes vendibles fueron extraídas, y quemados. Hay rumores de que ahora el predio fue adquirido por empresarios que planean poner allí un parque industrial, con la excusa de que es un terreno que no está apto para viviendas pero sí para fábricas. Otro dato que algunos de los ocupantes cuentan, es que encargados de la empresa TBA, que maneja la línea ferroviaria que atraviesa el predio, les permitieron de palabra que instalen las precarias construcciones en una franja de cien metros lindera a las vías, ya que esos terrenos son pertenecientes a la empresa. No se sabe cuál era el rol de estas personas que hablaron en representación de la empresa, sólo que vestían traje y corbata. El CEAMSE es quien reclama por el desalojo.
Tampoco hay claridad sobre cuántos años deben pasar para que se reduzca la basura, y la zona sea considerada “segura”. Por otro, algunos vecinos del lado establecido de Carcova, afirman que quienes ocupan estos terrenos cuentan con otras casas, y que están ocupando la zona para “hacer negocios”, para construir y luego alquilar. Otros vecinos se quejan porque nadie quiere un asentamiento nuevo cerca de su casa. Desde la política local contestan que si se instalan a vivir, sus condiciones seguirán siendo precarias, que no se puede llegar hasta ahí con el tendido eléctrico o de agua.
Un funcionario local, habría explicado su posición ante algunos representantes del grupo.
-El barrio Curita creció durante la gestión de Ricardo Ivoskus, porque no le importaba como vive la gente. Nosotros -dijo en representación del municipio-, no queremos que se instalen porque van a vivir en pésimas condiciones.
-Los de Curita viven re bien comparado con nosotros. Ellos al menos tienen un techo. Nosotros ni siquiera tenemos eso. Hay una nena con cáncer, una mujer embarazada, somos todos familias con chicos-, respondió uno de los hombres que participa de la toma, y quiere que el grupo se mantenga unido.
Arriba de “la montaña” se vive un clima de angustia y tensión, se ven algunos fuegos que calientan ollas con comida o agua para mate. Mientras esperan que alguien les dé una respuesta, los vecinos reclaman que nadie se acercó al lugar para enterarse de la situación. “Ustedes son los primeros que vienen de afuera. Los canales de televisión no vienen hasta que no haiga un muerto”, resoplan. Si bien algunos funcionarios recibieron a los ocupantes, no se vislumbra ninguna solución posible. Algunos reclaman por la entrega de unos departamentos que quedaron a medio construir, por un plan de vivienda del gobierno anterior, y cuya obra se encuentra parada. “Que nos den las casitas así como están, y nosotros las terminamos de arreglar”, proponen.
La información no es clara, aparece mezclada con rumores. Fuentes judiciales afirman que por el momento un recurso de Defensa habría frenado el desalojo. Los protagonistas no tienen otro lugar a dónde ir, y tampoco tienen acceso a la Justicia.
Por Pablo Grande y Vanina Pasik



