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“Síndrome Colmena”, el nuevo disco de Senderos

El músico y productor Rodrigo Braga lanzó su quinto disco a través de Youtube desde su canal “Senderos”, nombre con el que titula su proyecto solista. “Mi búsqueda fue entre lo artificial y lo orgánico”, afirma sobre el material, que combina un estilo rockero y electrónico. Mientras, para presentar las canciones, se prepara para el desafío de un show vía Streaming. El disco propone un escape, atravesando el laberinto de la ciudad luego del reconocimiento del “Síndrome”. La hormiga, ícono de Senderos y protagonista de las ilustraciones digitales de las canciones, escapa dejando atrás la ciudad.

En su casa de Caseros, donde además tiene su estudio de grabación “Claviculab”, Rodrigo Braga (Senderos) cuenta que la idea del “Síndrome” fue la que lo llevó a desarrollar las composiciones que conforman el disco. “Vi como un síndrome la forma de vivir en la ciudad, como una patología social. Este disco tiene dos partes: una crítica y otra de autoayuda, autorreflexión; algo más social y algo más introspectivo de autosuperación. Es una propuesta a la escucha, está pensado como una obra, tiene un concepto y dice algo”.

El artista señala que el proceso de trabajo fue “super arduo”. Su idea era hacer canciones que sí o sí tenían que tener sonidos industriales, electrónicos y tratar de que el mensaje tenga que ver con eso. “Mi idea es captar la sorpresa, algo que no se ve tanto. Está compuesto con máquinas, salvo las guitarras. Fueron como veinte temas de los que solo quedaron trece. Hay algunas canciones que son más sinfónicas, que tienen varias partes. Mi búsqueda musical va por esa línea, de tantos aristas terminé decantando en esto. De un recorrido de siempre estar con bandas, llegue a este disco que me permite tocarlo solo”.

https://www.youtube.com/watch?v=J0x5Hx6fEzM

El personaje del disco es la hormiga, ícono de Senderos en trabajos anteriores. Rodrigo explica que a partir de la idea del “Síndrome” comenzó a componer pero buscando el lado positivo: “La salida está en la autosuperación, esa es la luz, es un camino. La hormiga cibernética se va por conciencia, por la necesidad de salir un poco, para poder conectarse. Busca irse del lugar donde nació y se crio. Somos bichos de ciudad. Pero la hormiga es orgánica”.

De cada tema, surge una imagen 3D donde se ve el camino de la hormiga al huir de la ciudad. Ese parece ser el recorrido del músico, ya que pasó de vivir en pleno Microcentro, a retirarse cada vez más hasta llegar al conurbano. “Era muy avasallante la ciudad. Allá vivía rodeado de personas y no me conocía nadie. Se me volvió toxico. Empecé a apartarme. Fui saliendo de la ciudad hasta llegar a Caseros. Acá es más barrio, puedo salir a la puerta, saludarme con los vecinos. Eso es un poco el “Síndrome Colmena”, estar rodeado de personas, pero nadie te conoce, a nadie le importa nadie”.

Entre lo artificial y lo orgánico

Luego de casi dos años de trabajo de producción y composición, Senderos cuenta que el disco “en un punto lo abandoné, como decía Da Vinci. Tuve que lidiar entre el productor nefasto y el compositor que todo lo acepta”.

Si bien muchos temas fueron compuestos con guitarra criolla, tenía claro desde el comienzo el concepto que tenía que lograr: “un sonido industrial, estridente, no tan suave sino mas bien híbrido, de difícil escucha. Eso estaba presente a la hora de elegir los teclados, por ejemplo”.

Decidido a experimentar con este tipo de texturas sonoras, Rodrigo explica que “a nivel de ingeniería no usé frecuencias sinusoidales que son las que dan las guitarras, sino de triángulo, cuadradas y ondas aleatorias, que le dan una característica al sonido diferente. Esa fue la síntesis que buscaba, inspirado por los `Ruidistas´de la década del 30`, que empezaron a hacer música, a raíz del desarrollo industrial, con pedazos de chapa. Era el sonido del ambiente por las fábricas, el sonido generado por el hombre. Tenía patrones nuevos, máquinas sonado”.

La tecnología fue desplazando a lo orgánico. Senderos señala que “los estilos de ahora están hechos con máquinas: el Trap, el Reguetón, el Hip Hop o el Dub en su momento. Es todo ese proceso aplicado al merchandising, al mercado: gente que ni canta. No podes usar drogas para ganar los juegos olímpicos pero si podes usar el Auto Tune para ganar un Grammy. Yo traté de conservar la parte orgánica del canto. Mi búsqueda fue entre lo artificial y lo orgánico”.

Por el Sendero Independiente

Este contexto de pandemia fue muy difícil para la música independiente. Lo social pasó a ser virtual. Senderos se fue adaptando y se animó a lanzar un disco a través de las redes. Sin poder tocarlo en vivo. “Este no es un disco que tenga mucho mercado, de eso soy consciente como productor. No entra en un género, pero era lo que quería hacer. Es un disco más de escucha”, precisa el compositor a Zorzal Diario.

El músico también señala con respecto a esto de que “sacar un disco físico ya es solo para los coleccionistas, se usa poco. Ahora se sacan canciones. Mi disco anterior es del 2016, lo saque físico y lo presenté tocando en vivo. En el subte vendí más de 500 copias”.

“Música Ambulante”, el disco anterior de Senderos, una selección de canciones en formato de Swing.

El artista se refiere a “Música Ambulante”, una exquisita selección de canciones en formato de Swing. Un disco solo de guitarras que pretende dar un paseo por el mundo musical de la década del `40 y `50, donde realiza interpretaciones libres de temas que poco tienen que ver con el género.

Mientras bebe su vaso de cerveza y se profundiza la charla sobre la música, Rodrigo desliza sus percepciones sobre el sentido de crear música en un mundo dominado por el mercado: “Es muy limitado el ambiente. Todo tiene que llevar a bailar o a una escucha más masiva, lo que son los géneros. Por ejemplo para sonar en una radio, tenés que comprar una grilla y pagar para que ese tema se reproduzca. Si pones una moneda, tu tema se reproduce varias veces. Eso si no tenés un mercado o sos una persona que abarque un reconocimiento. Eso de que te llamen ya no pasa más. Sobre todo si no haces algo que ya tenga un mercado fijo: está el Trap ahora, bueno me dedico a hacer Trap. Me vendo como trapero y voy a las productoras y distribuidoras”.

Desde hace un par de años su recorrido musical se volcó más hacia la zona del conurbano, al respecto Senderos expresa que “acá en provincia hay mucha más movida para el under desde un lugar más de escucha. Quizá en Capital son lugares más de comercio, tenés que pagar para tocar, tenés que vender entradas. Me ha pasado de tocar en varios lugares de Capital que son importantes y no tuvo mucha repercusión: como pasa este, pasan veinte. Quizá en un festival, acá, en una plaza, hay gente de todo tipo, familias, y te pones a tocar y hay mas recepción”.

Rodrigo como la hormiga seguirá su Sendero “resistiendo a la idea del control”, esperando lo que viene, como una pregunta.

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