SILLAS VACÍAS EN LAS FIESTAS: FAMILIAS DE SAN MARTÍN EXIGIERON EL FIN DE LA VIOLENCIA EN SUS BARRIOS
Hay al menos 38 muertes contabilizadas hasta el último día del 2025, todas relacionadas con violencia…
La segunda y última audiencia por el juicio a los responsables del asesinato de Jonatan Sagardoy se llevó a cabo hoy en la sala A del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 5 de San Martín, por los jueces Adrián Fernando Berdichevsky, Luis Rubén Molinari y María del Carmen González. La sentencia se dará a conocer el próximo martes 9 de mayo a las 13 horas en la sala B del mismo tribunal.
Gilda Berri, madre de Jonatan, estuvo acompañada por su hermana Liliana, su nieta, familiares, amigos y compañeros de trabajo del joven asesinado. En la sala, Liliana no se separó ni un segundo de su hermana, mientras con una mano la abrazaba y acariciaba, en la otra sostenía una estatuilla dorada de la justicia, mientras a pocos metros permanecían los dos acusados de cometer el crimen junto a sus abogados defensores. Además, familiares de otras víctimas de violencia, como la madre de Araceli Fulles y familiares de Zaira, acompañaron en la sala durante el juicio y en la puerta con banderas y carteles.

Tras la declaración de los últimos tres testigos presentados por la fiscalía y la defensa, llegó el momento de los alegatos. La fiscal, Paula Leiva, aseguró que había sido demostrado a través de pericias y de los testimonios la responsabilidad por la muerte de Jonatan y el intento de asesinato de su amigo Cristian Castro, a los dos acusados: Nicolás Gómez y Cristian Biasutti, y pidió para ellos una pena de veinte años.
La defensora de Guillermo Gómez pidió su absolución al argumentar que, si bien él se encontraba en el lugar de los hechos y realizó un disparo, éste fue al aire, según indicaban las declaraciones de los testigos del día anterior. En tanto, la letrada culpó a Leandro Morales, el único de los imputados que no fue enjuiciado por estar a la espera de una respuesta de Casación, de haber cometido el crimen.
Por su parte el abogado defensor de Cristian Biasutti, cuestionó la figura que se le adjudica de “participe necesario” y también pidió la absolución de su defendido. Para ello se apoyó en las pericias balísticas y la concordancia en las declaraciones de los testigos, con el objetivo de liberar de toda responsabilidad a su defendido y adjudicar la autoría del hecho a Gómez.

Antes de que el juicio termine el Gilda pidió la palabra y recordó lo maravilloso que era Jonatan y el daño inmenso e irreparable que le causaron, al tiempo que pidió para los asesinos la pena máxima.
En diálogo con Zorzal Diario expresó: “No estoy conforme, la fiscal le pidió veinte años, pensé que iba a pedir más, habíamos hablado que iba a pedir más, mi abogado se acopló a lo que dijo la fiscal, no sé porque, me dijo que iba a seguir la línea de la fiscal. Nunca voy a estar conforme, la justicia me tendría que devolver a mi hijo para que este conforme. Yo quiero la pena máxima. Traté de no mirarlos. Ayer hubo testigos que dieron falso testimonio, y eso quedó en evidencia, trataron de culpar más a Morales, pero en realidad los tres participaron. A los Jueces, como ‘particular damnificado’ y como mamá les pedí la pena máxima, por eso les mostré las fotos cuando les hablé, porque las caricias se perdieron para siempre”.