Celeste Fierro: «Palestina existe porque resiste»


Celeste, quien es diputada electa del Frente de Izquierda (FIT), formó parte de la flotilla Global Sumud, integrada por 443 personas, que intentaron romper el bloqueo israelí a Gaza. Todos los integrantes de la flotilla fueron detenidos. En el caso de Fierro fue detenida el 3 de octubre y llevada a la cárcel de Kutzi´ot, en el desierto de Néguev, entre Gaza y Egipto. El 7 de octubre quedó en libertad y fue deportada a Jordania. En su regreso a la Argentina, dialogó con Zorzal Diario sobre su experiencia en la flotilla.

Foto: Ariel Esposito

La historia es conocida: en aguas internacionales, el Estado de Israel interceptó los 45 barcos de la flotilla, y los dirigió a tierra para detener a sus tripulantes. “Sabíamos que lo más probable era que pasara lo que pasó”, dijo Fierro respecto a la misión que buscaba crear un corredor humanitario.

Fierro abrazó la causa de Palestina desde que empezó a militar en la facultad a los 18 años. Su decisión de participar estuvo atravesada desde la lucha colectiva y lo individual. “Como parte de la Liga Internacional Socialista, venimos denunciando hace años y llevando adelante la defensa de la causa Palestina, de esa heroica resistencia, porque hoy existe porque resiste, y es esa muestra cabal de ese pueblo. Desde lo individual, tengo una hija de 9 años, y no puedo naturalizar que están asesinando a las infancias”.

Foto: Ariel Esposito

Cuando se enteró de la posibilidad de inscribirse para ser parte de esta nueva flotilla, no dudó. “Hubo más de 28.000 personas que nos anotamos. Iban pasando los días y no teníamos respuesta ni nada, así que yo me puse en contacto con los organizadores y les contamos que queríamos ser parte, me dijeron que sí, fue todo bastante rápido”. Además de Celeste, había otros tres argentinos, como Ezequiel Peressini, Carlos Bertola, Nicolás Calabrese.

La flotilla estaba compuesta por más de cuarenta y cinco embarcaciones que transportaban alimentos, medicinas y otros suministros esenciales para la población civil de Gaza. A bordo viajaban aproximadamente 500 personas provenientes de más de 40 países, quienes eran sindicalistas, artistas, enfermeros, médicos y activistas, entre otros: “Esta iniciativa reactivo el internacionalismo militante, porque a pesar de las diferencias de idiomas, culturas, historias, abrazábamos la misma causa.”

Y siguió: “El objetivo era abrir un corredor humanitario para terminar con el bloqueo genocida, y a su vez también romper el bloqueo mediático que termina poniendo como víctima a Israel cuando en realidad es victimario, hace más de 70 años”. El primer objetivo no se cumplió. El segundo sí.

Celeste contó que los ataques que recibieron por parte de Israel se dieron desde el minuto cero: “Desde el inicio hubo varios intentos de sabotajes y muchos barcos no pudieron salir de España. Luego, ya cuando llegamos a Túnez tuvimos ataques con drones, y distintos artefactos que prendieron fuego las embarcaciones. Ya cerca de las costas de Grecia, tuvimos un ataque masivo con drones a más de 10 de nuestras embarcaciones, no solo con detonaciones, sino que además tirando sustancias químicas que al día de hoy no sabemos qué eran”.

Foto: Ariel Esposito

Respecto al momento de la intercepción dijo que ya la noche anterior habían tenido una aproximación, donde lanchas rápidas militares los rodearon y cortaron la comunicación y los sistemas de navegación. “Había mucho nerviosismo porque casi todo el mes de navegación nos llegaban amenazas constantes de tratarnos como terroristas, de que iban a hundir los barcos”. 

Faltando 69 millas náuticas para llegar a Gaza, el 1 de octubre, se produjo el encuentro cara a cara entre uno de los ejércitos más preparados del mundo, y un grupo de activistas que buscaban llevar ayuda y esperanza:

“Con todas las movilizaciones en distintas partes del mundo, las presiones a los gobiernos, en un momento dijimos por ahí llegamos, pero sabíamos que era el escenario menos probable. La detención fue mucho más rápida de lo que esperábamos y nuevamente unas lanchas rápidas se acercaron. Nuestro barco era uno de los más grandes, así que fue el tercero en ser interceptado”.

Sobre el momento de la detención expresó: “Tomaron el control de los barcos, demoramos 24 horas en llegar a un puerto de Israel, estuvimos sin comunicación, sin agua, encerrados en los camarotes, y luego cuando nos llevan al puerto, nos detienen. Fue muy violento todo, y a su vez con la preocupación constante de lo que iba a terminar sucediendo con nosotros, que finalmente fue la detención por cinco días más en una cárcel de máxima seguridad”.

La decisión política del Gobierno de Milei de apoyar a Israel se hizo notar en su nula gestión para repatriar a los argentinos que participaron de la flotilla. “Hubo una decisión política de no exigir nuestra inmediata libertad y eso fue lo que sucedió. Fue el cónsul, pero no fue el embajador. Estuvimos con los diplomáticos de Uruguay, que fueron quienes nos buscaron y acompañaron en el proceso de volver a casa. Fuimos una de las últimas camadas en ser liberados”.

Foto: Ariel Esposito

Este último 10 de octubre se acordó un cese al fuego entre Israel y Hamas sobre el que se pronunció Fierro: “Creo que es un acuerdo que lejos de ser de una paz duradera, es bastante tramposo y momentáneo. El alto al fuego se hace para lograr frenar el cuestionamiento a Israel y para lavarle la cara al sionismo, no es en beneficio concreto del pueblo palestino. Pero sí creo que el alto al fuego es un respiro para quienes hace dos años no saben si van a terminar bajo los escombros”.