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“Quieres conocerme”: Un viaje a lo profundo

“Quieres conocerme” es una obra que no busca respuestas: invita a quedarse un rato en la pregunta, en ese lugar incómodo donde lo extraño se vuelve parte del paisaje. Es una propuesta para quienes disfrutan del teatro que incomoda y queda resonando días después. Detrás de esta idea, está Magdalena Pardo (40) dramaturga y directora de la obra. Se puede ver todos los jueves de mayo a las 21:30 hs en Método Kairós Teatro, El Salvador 4530, CABA.

Pardo es Licenciada en Ciencias de la Comunicación y hace seis años empezó a incursionar en la escritura teatral. “Quieres conocerme” es su primera obra como autora y directora, un proyecto que nació en 2020 durante un taller de dramaturgia. “Este proyecto nació con un ejercicio: escribir una escena a partir de una imagen”, cuenta desde el camarín, minutos antes de la función.8
La imagen que disparó todo era un anuncio callejero, de esos que buscan pareja. “Decía ‘Quieres conocerme’. Me llamó la atención que era una afirmación, no una pregunta. Ahí escribí una escena. Con el tiempo la desarrollé fuera del taller y, años después la retome”, explica.

La obra, que es un drama, toca distintos temas. “Si bien, el duelo es una de sus capas más visibles, la historia también explora las conexiones entre vivos, muertos y los que vendrán, y cómo se entrelazan diferentes historias de vida, dónde las ausencias tejen presencias. Se configura un mundo cotidiano pero extrañado, donde pasan cosas posibles y cosas imposibles, y lo atractivo es cómo se van vinculando esas capas”, cuenta sobre la historia.
En escena, Sonia Alemán compone una Rosa frágil y decidida, que se deja atravesar por lo desconocido. Pablo García Grande, como Eugenio, quien trabaja mucho con lo no dicho, y con cierta intensidad y autoridad a la vez. Y Alejandra Martínez le da a Inés capas de humor, control y misterio que sostienen la tensión.

La trama arranca con Rosa, una viuda de 29 años, que conoce a Eugenio, un hombre hermético que vive con su madre, Inés. Pero en la habitación de Eugenio algo se desborda: algo sin nombre, sin contorno fijo, que va al encuentro de Rosa. Mientras tanto, una agencia matrimonial de alcances metafísicos opera en las sombras, tejiendo vínculos imposibles entre ausencias y presencias.
Entre las sensaciones que deja la obra, Pardo afirma que la inquietud es la predominante. “Cómo se desenvuelve el universo de esos tres personajes que habitan zonas de lo cotidiano y lo siniestro, predomina una sensación de inquietud sobre aquello que no podemos explicar, lo abismal, a lo que está ahí pero no podemos explicar.”
Al consultarle qué desafíos encuentra en este momento el teatro independiente responde con ironía: “Ufff, un montón”, y desarrolla: “el mayor desafío es el tiempo, lograr tener una idea y que esa idea tenga un recorrido hasta que madure, es el gran desafío porque muchas veces no da dinero esto que hacemos, y lo tenemos que combinar con lo que sí da dinero, y la tentación es a resolver rápido o no hacer. Por eso es un gran trabajo en equipo.”
Pablo García Grande, uno de los protagonistas de la obra, encarna a Eugenio. En dialogó con este medio, cuenta cómo llegó al papel: “Un director amigo de Magdalena con el que a su vez yo había trabajado, me recomendó. A Magui le gustó mi trabajo y terminé quedando”. Respecto a la composición del personaje dice que fue una búsqueda ardua, porque no se buscaba una actuación realista: “ Tuvimos que investigar mucho, y fue también encontrar a partir de ciertas rarezas que la obra propone, un cuerpo que lo pueda habitar”.
En períodos largos de la obra su personaje no habla, esto dice que le representó en un principio uno de los mayores desafíos. “Tener que estar presente sin decir nada o solo decir muy poco, resultó ser un gran reto.” Eugenio empezó siendo en una primera búsqueda, un nene de mamá, medio grandulón que buscaba novia, pero luego de un trabajo fino se le otorgaron otros matices. “Le tratamos de dar una densidad, cierta autoridad, y ahí se terminó de armar el personaje, que a la vez siento muy lejano a mi, pero que lo conozco en profundidad”.
Sostiene que el primer problema que encuentra hoy el teatro independiente es “existir”. Y completa: “ Si bien, siempre fue difícil, antes tenías un trabajo y el resto del tiempo lo dedicabas a preparar la obra, a ensayar. Hoy, con un solo trabajo no alcanza, y tenes que hacer malabares para vivir. No hay apoyo por parte del gobierno a la cultura, que es un lugar tan necesario. Uno hace de todo para poder sostenerlo y siento que es una forma de resistir”.
Funciones: Todos los jueves de mayo a las 21.30 Método Kairós Teatro
