San Martin 30/02/2026 CARLOS FEDERICO MAMANI, JAMAS FUE UNA PERSONA INOCENTE PRIVADA DE SU LIBERTAD POR…
Aún sin soluciones, la biblioteca Rivadavia sigue organizada
Continúa el debate por la autonomía de la Biblioteca Popular Rivadavia que funciona hace 92 años en Villa Ballester, en el partido bonaerense de San Martín. El problema se origina por las acciones llevadas adelante por el Club Sportivo que funciona en el mismo predio y pretende adueñarse de este espacio público. Por ello, el pasado sábado realizaron una asamblea para prepara nuevas estrategias para seguir luchando.

“En la actualidad está sin comisión directiva, porque la lista no fue aprobada por el Club, por lo tanto no tiene quien la represente legalmente. Sin embargo somos nosotros quienes nos esforzamos a diario para que el espacio funcione, pero no podemos acceder a las cuentas bancarias para retirar los subsidios que tenemos como Biblioteca popular”, explica Sofia Muinios, a Zorzal Diario. Y continua:”Los sueldos de las bibliotecarias se están pagando con el dinero que recaudamos con las fiestas y eventos que nosotros mismos hacemos. Esta es una de las trabas que padecemos por no estar reconocidos legalmente”.
Hace 92 años que la Biblioteca Rivadavia es popular y es sostenida por la gente del barrio. A través de la ordenanza local Nro 853, por un plazo de 99 años, los terrenos municipales fueron otorgados al Club del barrio para que allí funcione una Biblioteca pública. Este un espacio de expresión y desarrollo de actividades culturales y educativas gratuitas. El problema surge porque hace años el Club Sportivo no permite que la Biblioteca tenga personería jurídica propia que es lo que le daría autonomía. Los socios del campo deportivo no aceptan la modificación del estatuto para que siga siendo del pueblo.
“Desde diciembre pasado que estamos intentando llegar a un acuerdo mediante un escribano, pero todavía no lo logramos. La asamblea fue para preparar nuevas estrategias para seguir luchando por el espacio”, cuenta Muinios.
Cabe destacar que la acción que ejecutó la conducción del Club atenta contra las condiciones que establece la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip), y de este modo se pierde el derecho a ser reconocida formalmente, obtener subsidios nacionales, capacitaciones, y la posibilidad de realizar acciones culturales en conjunto. Sin ayuda de nadie la Biblioteca mantiene las puertas abiertas por el esfuerzo de los vecinos y las personas que trabajan en el lugar, quienes han hecho festivales y muchasosas más que nos permitieron seguir adelante.
“Como parte de la comisión administradora que fue elegida el año pasado, le cuento el estatuto que está enmarcado con el del Club, estipula que la Biblioteca debe tener autonomía pero ellos se tomaron el atrevimiento y cambiaron este punto que tanto nos favorece. Están vulnerando algo que es histórico de este espacio”, asevera Ayelen Challier.
Y finaliza:”Lo que están haciendo es generar una confusión en cuanto a la institucionalidad de la Biblioteca popular. Mas allá de lo que hicieron con el estatuto, somos nosotros quienes trabajamos en el espacio. Por eso en la asamblea con vecinos, artista y demás personas, fue para organizarnos”.
Por Jesús Cabral.

