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“CUSAM es el faro a nivel nacional e internacional de lo que significa la educación adentro de la cárcel”
En el CUSAM (Centro Universitario San Martín), ubicado en la Unidad 48 del complejo penitenciario de José León Suarez, se realizó el pasado viernes la entrega de diplomas de los talleres de artes y oficios. Hubo música, teatro, muestras y feria, en una clara muestra de como la mejor herramienta para evitar la reincidencia es la educación y el trabajo.
En la galería central del nuevo espacio que tiene el CUSAM se celebró la fiesta de fin de año de los talleres de artes y oficios. Todo eran sonrisas durante la previa en la preparación del evento, los alumnos compartieron con sus familias un momento de pura alegría disfrutando la libertad de expresarse a través de los trabajos producidos a lo largo del año en los talleres.
Zorzal Diario dialogó con Abel Díaz, presidente del Centro de Estudiantes, quien se refirió a la situación que atraviesa en CUSAM: “Estamos haciendo un trabajo muy grande para que esta experiencia se replique en todos los penales del país. CUSAM es el faro a nivel nacional e internacional de lo que significa y de la importancia que tiene la educación adentro de la cárcel. Recibimos llamados de Tierra del Fuego, de Salta, de Córdoba. Todo el país está mirando la experiencia del CUSAM con la intención de replicarla”.
En la celebración también hubo radio en vivo, obra de teatro, banda en vivo, recitado de poesías, degustación de cocina saludable y además contó con la presencia del director de la sede, Marcos Perearnau y Gastón Collado, director del penal.
En su discurso Perearnau hizo hincapié en la importancia de los diplomas entregados, ya que son “el respaldo de otra forma de vida” para las personas privadas de su libertad y “son el aporte que hace la educación a la seguridad”. Los diplomas entregados correspondían a los talleres de: radio, jardinería y huerta, cocina y alimentación saludable, poesía, realización audiovisual, cuerdas, cerámica y alfabetización.
Abel D{iaz cree que lograron generar una alternativa diferente dentro de la cárcel: “La universidad rompe con el paisaje carcelario. Logramos que cada uno se pueda cuestionar como y porqué llegaron acá, y que podés hacer para no volver más”.
En ese sentido, también destaca el trabajo que vienen haciendo con los compañeros para cambiar lógicas históricas que imperan desde siempre en la cárcel: “Depositan a las personas en la cárcel y nada más. Ahora el SPB va a ser ampliado en doce mil plazas, nosotros nos preguntamos ¿qué lugar ocupa la educación en esas doce mil plazas? Con el sistema jurídico que tenemos las cárceles se llenan solas. Hoy todavía existen unidades como en Azul y Mercedes que no tienen baño dentro de las celdas, hacen en bolsas, literal”.
Abel también reflexiona sobre como el poder judicial tiene mucho que ver con las malas condiciones en las que se desarrollan las vidas de las personas privadas de libertad: “¿Cuál es la razón para que haya sesenta mil presos en la provincia de Buenos Aires? Acceder a derechos nos va a dar seguridad, pero enfrente nos encontramos con un poder judicial que es capaz de hacer lo que se le antoje, y nadie lo puede cuestionar. Venimos trabajando muchísimo para poder replicar esta experiencia en otros penales, el trabajo que hace la universidad a nivel territorial es único”.
“Los talleres te abren la mente”
Damián Sosa, del taller de cocina y alimentación saludable, cuenta que su experiencia en el taller le brindó conocimientos en comida vegetariana, saludable y que “lo que antes se tiraba ahora lo adaptamos a nuestra dieta, como las legumbres. Las verduras que antes las despachábamos porque no servían para nada, o mirábamos una zanahoria y pensábamos que solamente servía para un guiso, ahora podemos hacer muchas más comidas y que son saludables. Nos abrió mucho la mente para la alimentación. Primero decíamos ‘¿que estamos haciendo, todo verdura?’. Después fuimos aprendiendo que con las especias, condimentos y cocciones se pueden armar platos muy ricos y saludables que hacen que ni extrañes la carne”.
Cuando le tocó llevar lo aprendido en el taller a su pabellón, Damian explica que la recepción fue muy buena: “Yo soy cabecilla de un rancho y llevé las lentejas, las arvejas que ni se cocinaban, se tiraban, les empecé a dar uso, a preparar y mezclar todo. Les hacia aderezos para darles otros gustos y ahora se come, fue cambiando el paladar. Cuesta porque algunos te dicen: ‘que te pensás que somos tortugas’, pero una vez que empiezan a probar, cambia su manera de pensar y ven que es rico y saludable. Se siente en el cuerpo, se sienten distintos los sabores, la digestión, te sentís mejor, ¡es verdad!”.
Rolando Quispe participó del taller de Jardinería y Huerta desde sus orígenes y explica que “antes del CUSAM no había nada. Este espacio no estaba ocupado, era tierra de nadie. Con el proyecto del taller logramos ocupar el espacio, pero había que palear mucho. Esta tierra fue relleno sanitario, tiraban toda la mugre del CEAMSE, no te ayuda en nada, además de las hormigas, que es un combate día a dia. Así fuimos trabajando la tierra, consiguiendo los desperdicios de la cocina para alimentarla y que se nutra con lo orgánico. La gente del INTA nos donó plástico para armar el vivero, tierra fértil, semillas y maderas para cajoneras”.

Rolando ahora también enseña lo que aprendió a los nuevos compañeros que se suman: “Les enseño como se planta un plantin, porque primero es una semilla”. El hombre también cuenta que aprendió a establecer una relación con las plantas que implica hablarles y compartir momentos como fumarse un cigarrillo junto a ellas: “La planta es algo que tiene vida, que siente, que te da aire, te da vida. Antes no lo veía de esa manera. Ahora las cuido”.
Quispe ve también en lo que hace una salida laboral: “El año pasado tuvimos sandias, a pesar de lo tosocoso del piso, saqué más de 40 sandias, y las que me comieron las hormigas. Teniendo un terrenito de tierra negra, me planto unas sandias y ¿sabes lo que es? Todo te produce ideas para salir adelante en la calle y como poder ayudar a otra gente, los talleres te abren la mente”.







