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Dos hipótesis tras los despidos del INTI

Los trabajadores denuncian que se busca desarticular a la organización gremial para avanzar en un acuerdo que ponga al organismo a disposición del intercambio europeo, en un programa que lidera el instituto vasco Tecnalia.

A metros de la estación Miguelete, pegado a la General Paz, funciona una de las sedes del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, donde desde el viernes pasado los trabajadores mantienen una asamblea permanente, ante las sospechas de 254 despidos, que ya fueron confirmados. La Policía Federal custodia el predio, al que siguen llegando gremios y organizaciones sociales para apoyar el reclamo por las reincorporaciones.

A través de la agencia oficial Telam, el lunes habló el presidente del organismo, Javier Ibáñez, quien dijo que se habían decidido las “desvinculaciones” por falta del cumplimiento del horario laboral, y por ausentismo reiterado. Aclaró que todos recibirán las indemnizaciones correspondientes, que significará un costo de 450.000 pesos. Además se quejó porque entre 2011 y 2015 la dotación creció un 33%, “mientras se reducían los servicios y la infraestructura se deterioraba”. Defendió a la actual gestión que multiplicó por 10 al presupuesto del INTI: en 2015 fue de 68 millones y en 2018 será de 700 millones. Respecto de los resultados, aseguró que los servicios crecieron un 113 por ciento, y que un 40 por ciento de empresas pymes fueron asistidas en los últimos dos años.

Mientras tanto en la sede de San Martín algunos trabajadores se quedaron adentro, pero la mayoría no pueden entrar. En una asamblea abierta que se realizó esta tarde hablaban empleados con 20 años de trayectoria en el organismo. La “asamblea permanente” se mantendrá hasta el miércoles 31.

“La patronal dictó dos días de asueto para desalentar a los trabajadores a que se acerquen al conflicto, para dividir a los trabajadores”, denunció a Zorzal Diario el secretario general de ATE INTI, Francisco Dolmann. Mañana ya no regirá el asueto y todos deberán presentarse a trabajar.

Los telegramas empezaron a llegar a las casas de los despedidos, recién hoy: martes 30 de enero. La situación se había anticipados a los sindicatos el viernes por la tarde, pero la lista se está construyendo con la información que pasa la gerencia de Recursos Humanos a las direcciones de cada área y los telegramas que van llegando. Reina la incertidumbre.

En este lapso, los gremios trataron de ir sacando conclusiones, y hablaron de “crueldad y revanchismo”, porque despiden a matrimonios con hijos pequeños, que no sólo trabajan en el INTI, sino que sus hijos asisten al jardín de infantes que allí funciona. También hablan de “zozobra” porque se despiden a importantes científicos que habían sido premiados en el evento bianual “TecnoINTI”. Denuncian que se busca desarticular al INTI, desmotivar a la organización de aquellos empleados públicos que se organizan en la defensa de un organismo fundado para el apoyo del desarrollo industrial de la Argentina.

“Se trata de trabajadorxs que en muchos casos tienen muchos años trabajando en la institución, que prestan tareas estratégicas en investigación y desarrollo, o bien trabajando en sectores de apoyo fundamentales para la ciencia y la técnica. Lo que quedó en claro, entonces, es que se trata de despidos persecutorios hacia quienes defienden los derechos laborales y han logrado avances en condiciones de trabajo tales como comedor, jardín de infancia, que las y los trabajadores de limpieza no sean tercerizados -como en la mayoría de los organismos públicos-, un bachillerato popular para quienes no terminaron el secundario”, dice el comunicado firmado por Dolmann, el secretario adjunto Sebastián Baldomir y la secretaria gremial Giselle Santana.

La inclusión de varios delegados en la nómina de despedidos refuerza la idea de que hay un intento por desarticular la organización sindical que se viene oponiendo a los planes de reestructuración que busca implementar la nueva gestión.

INTI, para el desarrollo industrial

El INTI fue creado en los años 50, como parte de una política de promoción del desarrollo industrial del país. Parte de las actividades, más allá de los servicios, son la investigación y el desarrollo. Por ejemplo, se investiga sobre el uso de hidrógeno como energía renovable para la sustentabilidad de otras energías, se controla y se verifica que los alimentos para celíacos no tengan TACC (trigo, avena, centeno, cebada), certifican que los modelos nuevos de autos cumplan con las normas de seguridad activas y pasivas que la ley establece, certifican condiciones de trabajo en el sector de indumentaria, hay técnicos y profesionales que están ayudando a desarrollar un medicamento para tratar la fibrosis quística, certifican los radares que controlan la velocidad, asistencia a industrias de la rama alimenticia, como la cervecera.

La enumeración es parte de un video difundido por la junta interna de ATE, donde también se denuncia que algunos centros del Instituto se están cerrando para entregarles esas funciones a empresas privadas.

Tecnalia

En otro documento que circuló por redes sociales, los trabajadores del INTI denuncian que en el reordenamiento del Instituto está pesando cada vez más fuerte el Centro de Investigación de los Países Vascos, en el proyecto ELAN (European and Latin American Business Services and Innovation Network) en el que participan diversas instituciones vinculadas al desarrollo tecnológico en América Latina, y es financiado por la Comisión Europea (CE).

“Tecnalia lidera este proyecto. La agenda de temas impulsada por los europeas son los llamados nuevos negocios tecnológicos: Industria 4.0, Biotecnología, Energías Renovables y TIC’s (tecnologías de la información y la comunicación). Esta es una agenda interesante, pero enteramente pensada desde una visión eurocentrista”, cuestiona un grupo de especialistas.

La preocupación de los técnicos alcanza a la voluntad expresada por el presidente Mauricio Macri de alcanzar un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, remarcando que la defensa a los subsidios de la agricultura del viejo continente es el punto central que hasta ahora traba esta alianza. Afirman que la posición de intercambiar materia prima desde América Latina, por productos manufacturados desde la naciones desarrolladas es una fórmula que tiene 200 años.

“Pero hoy hay cierta modernidad en ello. Las transacciones comerciales se regulan bajo algunos parámetros de intercambio del siglo XXI: medidas fitosanitarias, normas de calidad, estandarización, etc. Para ello, los organismos de control de calidad cobran validez”, explican. Especulan que Tecnalia y el INTI deberán trabajar en el control de calidad de los productos primarios y manufacturados que se intercambien.

“Tal vez los despidos sean un pre requisito de Tecnalia a su inminente co gestión con el INTI. Porque ya ha demostrado sus dificultades de gestión con los sindicatos nacionales de España, porque ellos tienen la mala costumbre de impulsar Convenios Colectivos Nacionales y no Convenios Colectivos Particulares, como son los que usualmente se usan en las instituciones de ciencia y técnica europeas”.

Por Vanina Pasik

Fotos: Mayra Llopis Montaña

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