Por MM A once años de su fundación, el Club de la Música de Villa Ballester atraviesa…
Fuerte apoyo de Katopodis y Grosso a las fábricas recuperadas
La abogada y docente Gisela Bustos presentó su libro “Ocupar, resistir y producir derechos”, texto recupera las experiencias de algunas fábricas recuperadas, el jueves pasado en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). La autora compartió un panel donde participaron el rector Carlos Greco, el ministro de Obras Públicas Gabriel Katopodis y el Diputado Nacional Leonardo Grosso (FdT). También estuvo presente la socióloga Lucía Álvarez.

El registro Nacional de Empresas Recuperadas, creado en mayo de 2022 para diseñar políticas públicas específicas y brindar herramientas al sector, arrojó que en San Martín hay trece fábricas recuperadas que generan trabajo para más de 300 personas. Muchas de ellas estuvieron presentes, fueron protagonistas de la charla.
El prólogo del libro estuvo a cargo de la periodista Veronica Gago. “Al entrar a una fábrica recuperada por sus trabajadores y trabajadoras, no solo entramos a un establecimiento: entramos a la historia”, plantea.
Gisela Bustos es miembro de la Cooperativa 19 de diciembre, abogada y docente universitaria. El proceso de escritura del libro fue producto de la tesis doctoral de la autora y recupera las experiencias de algunas fábricas recuperadas y unidades productivas que describen la situación del sector, y discute el marco legal y jurídico que existe hasta el día de hoy: “Es esta realidad la que tiene que dar la base para la norma”.

El rector de la universidad, Carlos Greco, comenzó felicitando a la autora por la producción de conocimiento que genera con la presentación de este libro. Además resaltó la producción literaria, científica y académica que representa, pero también destacó lo que para él es lo más valioso: el saber experiencial, del conocimiento aplicado.
Por su parte, el diputado Leonardo Grosso expresó que estas experiencias aportan la posibilidad de pensar otra forma de producir y construir el trabajo. “Quizás las fábricas recuperadas y la militancia en estas, son el ejemplo más vivo de esa posibilidad de construir una alternativa distinta al lugar de exclusión y descarte que nos lleva muchas veces el sistema”.
Mediante un trabajo en conjunto con el equipo de Grosso y la autora del libro, se presentó un proyecto de ley para construir la puesta en valor del proceso de recuperación de las fábricas. El proyecto propone establecer un régimen de recuperación de unidades productivas, comenzando por hacer una definición de lo que son las empresas recuperadas, cosa que no existe hasta el día de hoy y eso dificulta el debate. Se busca correr la discusión sobre la propiedad privada y se apunta a que el Estado expropie y ceda el uso del espacio a la cooperativa, siempre y cuando esta siga con sus fines productivos de trabajo y la función social.

A la hora de presentar este proyecto, Gisela explicó que tomaron como base el proyecto de ley histórico del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Pero lo renovaron y le imprimieron una perspectiva de género y la cuestión de tareas de cuidados. En diálogo directo con Zorzal Diario, Gisela enfatizó: “Ese es el camino y estamos peleando para que ese proyecto se convierta en ley”.
Por su parte, el titular de la cartera de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, expresó que estas cooperativas irrumpieron con mucha fuerza en un momento de resistencia, precariedad y violencia. “Lo describe Gisela y lo hemos vivido todos, el nacimiento de estas cooperativas es sufrido, con muchas restricciones y muchos condicionamientos, eso es lo que a muchas de ellas les dio el sustento para sostenerse y no sólo para sostener sino para construir relaciones de trabajo nuevas, relaciones humanas y fundamentalmente interpelar y poner en cuestión relaciones de poder, desde que lugar se organiza el trabajo, el consumo y la vida misma.” aseguró. También contó que desde su ministerio están llevando adelante un proceso de acompañamiento a distintas organizaciones y cooperativas autogestivas de Argentina.

Gisela insistió con la necesidad de la ley y contó que no es casual que en el día a día, cuando van al juzgado como empresas recuperadas, siguen sin encontrar herramientas para defender su trabajo. “Cada una de las empresas recuperadas que está acá y se nombra en el libro, seguimos muy débiles, en una pelea que damos y quedamos en gran disparidad de condiciones”, finalizó.

