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Huelga de hambre en el Servicio Penitenciario Bonaerense

Unos diez mil presos alojados en distintos penales del Sistema Penitenciario Bonaerense (SPB) se encuentran desde hace dos semanas en huelga de hambre. Reclaman mejores condiciones de alojamiento y que les reconozcan beneficios procesales como salidas transitorias o libertad condicional.

Desde el cinco de diciembre pasado la población de las cárceles del complejo Conurbano Norte San Martín mantiene una huelga de hambre pacifica. La iniciaron los internos de la Unidad 6 de Dolores y se extendió a una veintena de penales del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Uno de los reclamos es que los jueces concedan beneficios procesales a los reclusos que están e condiciones de acceder a los mismos. También piden que las nuevas autoridades den marcha atrás con las reformas que se hicieron en los últimos años y que se trabaje para tener una ejecución de la pena distinta, que no vulnere los derechos de las personas.

“Estamos en condiciones de irnos en libertad pero los jueces no nos largan. Somos personas que tenemos buena conducta, estudiamos y trabajamos. La Justicia no está cumpliendo con la Ley, solo la usan para condenarnos. En las cárceles hay hacinamiento, no tenemos comida ni frutas. Acá la gente está muriendo porque no hay atención médica”, aseguró a Zorzal Diario Emiliano Suárez, de 32 años, recién egresado de la Diplomatura en Arte y Gestión Cultural del Instituto de Artes Mauricio Kagel (IAMK) que se dicta en el Centro Universitario (CUSAM) de la Unidad 48, de José León Suárez.

“Somos personas que usamos el tiempo de encierro para reflexionar y hacer algo bueno para nuestras vidas. No nos merecemos esto que estamos padeciendo. Fuimos atravesados por la educación y conocemos nuestros derechos. Es una vergüenza, estamos reclamando a los jueces que cumplan con la Ley”, subrayó Suárez.

En la sede del CUSAM, ubicada en el complejo penitenciario, funciona el Centro de Estudiantes “Azucena Villaflor”, cuyos integrantes están llevando adelante -junto a otros colectivos de personas- los reclamos que vienen exponiendo desde hace más de tres años cuando la gestión anterior realizó reformas punitivas.

Abel Díaz, de 45 años, manifestó que “a partir del informe del Tribunal de Casación, que dio cuenta de la situación de las cárceles, se generó una ola de reclamos generalizados. Nosotros nos sumamos desde el Centro de Estudiantes porque consideramos que somos los primeros que tenemos que levantar la voz por el resto de los compañeros y compañeras. Porque ocupamos un lugar de privilegio y es nuestra obligación velar por los derechos de nuestros pares”.

“Lo que estamos reclamando -añadió el interno- ya es de público conocimiento, sólo falta que alguien tome la decisión de hacer algo al respecto. Lo que está muy claro es que el Sistema Penitenciario quedó obsoleto y no sirve para nada. A través de la historia mostró ser deficiente porque no brinda herramientas tratamentales”. Y concluyó: “Lo que sí hace este sistema es torturar y atormentar a las personas, las deshumaniza. Lo único que genera la lógica tumbera es más violencia de la que ya existe. Es por todo esto que pedimos la apertura de una mesa de diálogo con las autoridades para tratar estos temas”.

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