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Los días que Maradona entrenó en Chacarita
Compartir un entrenamiento con Diego Armando Maradona: el sueño del pibe. Haber disputado un partido con él o coincidir en una concentración para el seleccionado. Son muchas las anécdotas conocidas, y no tanto, que tienen a Maradona como protagonista. Lo cierto es que cruzarse con el Diez resultó un hito en la vida de todos los que tuvieron esa posibilidad. En diálogo con Zorzal Diario, varias personas ligadas al fútbol y San Martín, con diversos presentes, se unen en un relato: la reconstrucción de aquellos días en que Diego coqueteó con Chacarita.

“Por esa época Diego venía de una suspensión, no recuerdo por qué. Yo jugaba en las infantiles de Chacarita y el club organizó una visita antes de un partido contra ‘El pincha de Caseros’, Estudiantes de Buenos Aires”, así comenzó a armar su recuerdo Hernán Sieben (40), de aquel día memorable, cuando siendo apenas un nene, con la ilusión de jugar al fútbol, vio a Diego pisar el predio Funebrero.
“Estábamos ahí preparados todos los chicos del Polideportivo: entramos al campo por el túnel, desfilamos a cancha llena y formamos paraditos en el medio del campo de juego. De repente veo que aparece del túnel un muchacho melenudo, algo barbudo, con pantalón de Gimnasia y camisa de Versacce, haciendo jueguito: era nada más y nada menos que Diego Armando Maradona”, contó.
Sin entender muy bien cómo ni por qué el astro había llegado ahí, Hernán evocó aún con emoción ese sorpresivo momento: “Recuerdo que me tocó el hombro y me dio la mano. Éramos más de ciento cincuenta pibes, y a pesar de no estar del mejor humor ese día, saludó a cada uno. Yo tenía casi trece años y era tan alto como él. En ese momento fue algo que me llamó la atención. Para mí era un monstruo, todas las cosas increíbles que hacía dentro de la cancha, ¡y tenía casi mi estatura!. Ni me acuerdo con claridad cómo fue el partido o el resultado, todo lo demás pasó a ser un detalle. Después nos llevaron a la platea, y yo no hacía más que mirarme y tocarme la mano que me había tocado Maradona”.
En la búsqueda por comprender un poco más qué movilizó esa mítica visita, hablamos con Carlos Piro, periodista e historiador de Chacarita, que separó dos momentos en la historia entre Diego y el club de San Martín: aquella visita en 1991, como bien contaba Hernán Sieben, había sido un agasajo al Diez; y un momento posterior y un poco más relevante, cuando Maradona entrena con el plantel y juega un amistoso para Chacarita contra el club Comunicaciones, en 1993.
“Después de muchos años se empieza a hacer campaña por algo importante, que es ascender de la B Metropolitana al Nacional. En el ’92/ ’93 Chacarita pierde el campeonato, y termina también perdiendo una final por el segundo ascenso en Jujuy. Después de muchos años, esa temporada se comienza a buscar realmente ascender: los años anteriores venía de pelear por no descender directamente, había sido una época muy complicada”, contextualizó el periodista.
Piro, autor de los libros «Chacarita de Primera» e «Historia de Chacarita Juniors Campeón Metropolitano 1969», relató asimismo: “Luis Barrionuevo comienza a ayudar al club con dinero desde afuera, y termina asumiendo como presidente en el ‘93/’94. Una de las primeras medidas que toma es cambiar el director técnico: se va Juan Manuel Guerra y trae a Miguel Ángel Lemme, que era ex jugador de Argentinos Jrs. y había sido ayudante de campo en el cuerpo técnico del Sevilla con Bilardo, donde había estado con Maradona. Aparentemente, Maradona y Bilardo se pelean, Lemme asume como técnico de Chacarita y Diego termina entrenando varios días con el plantel, y jugando un amistoso con Chacarita”.
Fue justamente Hernán Pagés (48), ex jugador de Chacarita, con una larga carrera en clubes de primera y el exterior, uno de los que compartieron esos días con Diego, y se lo contó a Zorzal Diario.
“Año ’93, habíamos perdido la final por el ascenso con Gimnasia de Jujuy, y la comisión directiva, al mando de Luis Barrionuevo, decidió contratar como técnico al “Cabezón” Miguel Ángel Lemme. El técnico dispuso para los primeros días de entrenamiento salidas fuera de lo que era el ámbito del Club, fuimos a los Lagos de Palermo. Creo que fue un lunes o martes que nos dirigimos allí a correr, a las órdenes del “Profe” Dibos, que también había estado en el cuerpo técnico de Bilardo; y en una de esas trotadas vemos que estaciona a lo lejos una Ferrari: se baja el Diego puteando al “Cabezón” Lemme y, mientras se acercaba a darle un abrazo, le preguntó si podía entrenar con nosotros”, contó Hernán.
“Imaginate que nos quedamos atónitos sin poder creer lo que estábamos viendo. A partir de ahí estuvo compartiendo entrenamiento con nosotros durante varios días. Yo la última etapa no la hice porque creo me había lesionado, pero igual iba todos los entrenamientos a compartir con El Diego aunque sea un momento, porque la verdad era muy rico escuchar sus historias y anécdotas”, relató Pages, actual colaborador de las divisiones formativas de Chacarita y estudiante de DT, . Ese fue el primer encuentro de lo que tiempo después sería una relación cercana y de mucho cariño con el Diez.
LA ILUSIÓN DE VER A DIEGO CON LA CAMISETA DE CHACA
Según el periodista Carlos Piro, “hay tres motivos principales que unen a Diego Maradona con Chacarita: que era amigo de Barrionuevo, por medio de su amistad con el presidente de ese momento, Carlos Saúl Menem. Además, parece que se había enganchado con el tema de los caballos de carrera, que a Barrionuevo también le gustaba, y en algún momento este último declaró a un medio: ‘Si Maradona firma en Chacarita, le regalo un caballo de carreras’, o algo por el estilo, medio informalmente. Pero además, en ese plantel estaba todavía como jugador Claudio Sergio Rodríguez, -el hijo del ex jugador Perfecto Rodríguez- que había sido uno de los compinches más importantes de Diego en los Cebollitas. Jugaron juntos desde los 8 años y pico hasta los 14”, explicó el periodista, que asegura que según Rodríguez, él y Lemme fueron quienes invitaron a Diego en esa oportunidad.

“Lo cierto es que hay un momento en que Maradona está entrenando en la cancha de Chacarita con ese plantel, sin camiseta –se lo puede ver en fotos con la remera de Taiyo-, en pretemporada. Y participó también de un amistoso en Comunicaciones, con una única foto en que le acercan la camiseta de Chacarita, y él la estira para mostrarla. Pero nunca llega a usarla”, explicó Piro.
Acerca del coqueteo de Diego con el club, agregó: “Según Claudio Rodríguez, Diego no firmó con Chacarita porque Lemme no le insistió, como que no podía creer que eso pudiera suceder. Él cuenta que le dijo: ‘venite a Chacarita que estamos armando un equipo para salir campeones’, cosa que efectivamente pasó, sin Maradona. Lemme, en unas entrevistas que le hicieron por redes sociales, dijo que Diego no fue a Chacarita porque apareció una oferta inigualable de Newell´s, que era un equipo de primera, que frena esa remota posibilidad”.
Por su parte, Enrique Borrelli (58), ex jugador de Chacarita y el seleccionado juvenil, que en ese momento era coordinador general en el club, trajo algunos datos relevantes a esta historia.
“Le quisimos mostrar nuestro centro de entrenamiento, que Luis Barrionuevo, el presidente de ese momento, había terminado de arreglar y reconvertir. Habíamos puesto cincuenta custodios y no alcanzó, una nube de gente lo rodeaba constantemente. Fue increíble cómo resultó mucho más resonante aquella llegada de Diego, que la visita del presidente en ejercicio: desató el triple de emoción en la gente. Eso generaba”, recordó Borrelli.
“Nosotros estábamos empezando a levantar el club, y Barrionuevo tenía grandes contactos. Y los aprovechó”, explicó Borrelli, actual Coordinador General de Fútbol Juvenil e Infantil en Newell´s. Por otra parte, se encargó de desestimar las versiones que alimentaban la idea de que pudo haber oportunidad de que Diego vistiera la tricolor: “Los rumores de que Diego pudiera jugar en Chacarita no eran ciertos, el club no podía hacerse cargo de tener semejante futbolista en el plantel. Él ya era una estrella mundial en ese momento. Por más que uno siempre tiene la ilusión de tener ese tipo de futbolistas en su club, económicamente era imposible. Pero lograr que ese año figuras como el presidente y el mejor jugador del mundo estuvieran en nuestra cancha fue muy importante para la institución. Fue también una movida muy inteligente para que Chacarita esté en el ojo de la prensa mundial, instalado en otro lugar, y funcionó: todos los diarios del país hablaron de eso”.
Fotos: Gentileza de Carlos Piro y Hernán Sieben.

