SILLAS VACÍAS EN LAS FIESTAS: FAMILIAS DE SAN MARTÍN EXIGIERON EL FIN DE LA VIOLENCIA EN SUS BARRIOS
Hay al menos 38 muertes contabilizadas hasta el último día del 2025, todas relacionadas con violencia…

¿Cómo surgió la idea?
Mi marido siempre que salíamos a tomar algo me decía que, ya que teníamos una casa que se prestaba, tendríamos que poner un lugarcito para tomar café. Yo hacía recetas en casa pero no quería, porque era maestra, estoy jubilada hace doce años, pensaba que ya estaba… tantos años de docencia, solo quería descansar. El dejó la empresa de electricidad donde estaba por un problema laboral y nos decidimos a abrir.
¿Cuál es el estilo del lugar?
En la decoración mezclamos antiguo y moderno. Siempre nos gustó comprar antigüedades, reciclar muebles de la calle. Como él se dedicaba a la electrónica, juntó radios, cámaras fotográficas. Tenemos vajilla antigua, de cerámica artesanal, todo tiene mucho de nosotros. Las puertas y ventanas son de demolición.


¿Cómo fue iniciarse de grandes en el mundo gastronómico?
La única conexión con la labor gastronómica era mi papá, quien tuvo hace años una pizzería en el barrio.
Alberto se puso a mirar tutoriales sobre cafetería en YouTube, y ahí aprendió todo. Después la preparación de las cosas es muy diferente hacerlo en un negocio que cocinar en casa. Al principio no todo salía bien, intentar que los budines te salgan húmedos: si en tu casa te salen mal te salen mal, fui creciendo en base a ensayo y error.
¿Por qué el nombre Namaskar?
En el fondo de la casa funcionó bastantes años el estudio de Yoga de mi hijo, y cuando surgió lo de poner el café el lugar se nutrió de quienes venían al estudio, les preparábamos menús acordes. Al principio hacíamos meriendas de degustación para ellos y cuando hubo que ponerle nombre se me ocurrió Namaskar, que es un saludo, una reverencia del sanscrito que significa: “Me inclino ante ti’“. Tiene ese contexto, lo que se transmite entre los humanos. Comer algo rico, con amigos, estar en un lugar lindo.
¿Eran muy de salir a tomar café?
Nos gustaba. Cuando éramos jovencitos no había casi nada en Ballester, después hubo una cultura que se vivió de salir más. Antes uno no podía darse el gusto de salir a merendar: veníamos de una dictadura militar, alfonsinismo, menemismo, uno vivía más para su casa. Todo lo que se juntaba de dinero era para la casa, entonces no se salía mucho, era como un lujo, pero después tuvimos una bonanza económica, durante el kirchnerismo. Por eso floreció tanto en el conurbano lo gastronómico. Acá en Ballester fue increíble lo que floreció,

¿Cuál es el punto fuerte de Namaskar?
Creo que logramos algo que es diferente a la repostería típica, por ahí las cosas no son perfectas pero si tienen algo de lo casero. La gente a veces nos pone opiniones y nos dice que se siente en un ambiente cálido, familiar. Preparamos tomates confinados, escabeches caseros, fue una aventura, algo nuevo.
Aprender de marketing, las redes, yo le doy importancia y somos bastante osados porque en las historias pongo mucho de lo que pensamos nosotros ideológicamente, no tanto en el feed que es más comercial pero en las historias no me gusta ser fríos ni ocultar lo que sentimos. Somos grandes y no podemos ser indiferentes a la situación del país.
¿Cómo vienen llevando la situación económica estos años?
En la pandemia sobrevivimos haciendo desayunos, vendíamos bandejas de desayunos con nuestros productos, nos afianzamos más con los clientes porque llevabamos las bandejas hasta la casa de los clientes, nos pedían para cumpleaños familiares. Recién este año empezó a bajar el trabajo, está muy inestable desde noviembre. Te desgasta un poco el tema precios, no podés modificar todos los días. Miércoles y jueves nos ayuda mucho que tenemos la promo de Cuenta Dni y eso mueve más a la gente a venir. Tratamos de marcar la diferencia con un menú económico para la zona.
Por suerte viene mucha gente de Ballester, pero también gente que anda dando vueltas y busca por google maps donde merendar, le llama la atención por los comentarios y vienen. Igualmente el boca a boca es lo que nunca falla
