skip to Main Content

NINGUNA MINORÍA: HACIA UNA ORGANIZACIÓN MASIVA PARA FRENAR EL FASCISMO

Por Gabriela Ivy

Imaginate pertenecer a la comunidad LGBTIQ+, querer aprovechar el mes de enero para tirarte a la pileta o simplemente descansar la mente porque el año que pasó fue agotador: el trabajo, la facultad, llegar a fin de mes, duelos por amigos que apoyaron ciegamente a quien precarizó jubilados, dejó morir personas con cáncer y quitó el empleo a más de 10.000 familias. Y así y todo lo siguen apoyando. No podés ni irte de vacaciones porque tu salario se devaluó tanto que apenas podés cargar la SUBE. Y un día te despertás y te enterás que el Jefe de Estado, en medio de un foro internacional, te llamó pedófilo simplemente por pertenecer a la comunidad LGBTIQ+.

Así es. Milei en el foro de Davos ya había establecido en 2024 que las personas gestantes eran “aborteras asesinas”, y este año decidió aseverar que una comunidad entera es pedófila, alojándose cómodamente en lo que el conservadurismo llama “Lobby LGBT”. Una supuesta entidad hegemónica que no solo buscaría terminar con los valores tradicionales de “Dios, Patria y familia”, sino que pretendería acabar con “la gente de bien” contagiando el llamado “virus woke” para, según ellos, “volver travestis a las infancias”.

Este relato dantesco es el argumento principal de la Alt-Right, un conglomerado de empresarios poderosos que incluye a personas como Trump, Elon Musk, y al partido de La Libertad Avanza, ejemplificado en la reciente Fundación Faro, dirigida por Agustín Laje, una de las manos derechas de Milei, obsesionado con escribir sobre la “ideología de género” y la existencia trans.

Estos discursos de odio no quedan solo en palabras: van calando paulatinamente en la psiquis de las personas. Si repetimos muchas veces que los gays son pedófilos, en algún momento se volverá una “verdad” por reiterancia, como esas canciones que al principio detestamos pero de tanto escucharlas “se nos pegan”.

La difusión de estas falsedades se amplifica a través de trolls con miles de seguidores que comparten fotos descontextualizadas de otros países, mostrando adultos semidesnudos junto a infancias, alegando que son de marchas del orgullo cuando en realidad son actividades de ciclismo nudista o muestras de arte. Utilizan casos trágicos como el de Lucio Dupuy para atacar a la comunidad, ignorando deliberadamente que crímenes similares ocurren constantemente en familias heterosexuales.

La agenda conservadora insiste en la baja tasa de natalidad mientras condena a ciertos grupos sociales: mujeres, disidencias, inmigrantes. Te exigen tener hijos pero “normales”, porque los “desviados” no son funcionales al sistema. ¿Cómo se los deja morir? Quitando acceso a la salud garantizada por ley, impidiendo el cumplimiento de la IVE, desfinanciando programas como la ley 27675 que distribuye antirretrovirales y realiza testeos de ITS.

El conservadurismo aún cree que estas cuestiones son la “peste rosa” de los 80/90, ignorando que afectan a todos sin distinción de género u orientación sexual. También desconocen que muchos padres, especialmente madres, apoyan y acompañan a sus hijxs LGBTIQ+ en su construcción identitaria.

La preocupación por los dichos del presidente no solo afecta a la comunidad LGBTIQ+ sino a todo nuestro entorno. Los discursos de odio emitidos desde el Estado terminan ejecutándose en manos de quienes nos rodean. El fascismo opera así: Hitler convenció a los alemanes de que los judíos eran ratas, quitándoles su condición humana; Milei intenta convencer a la sociedad de que nuestra comunidad es pedófila.
Por eso la marcha del 1 de febrero de 2025 es antifascista y antirracista. Si bien porta los colores de la bandera LGBTIQ+, todo el mundo está invitado. El ataque a nuestra comunidad fue el disparador que demostró que no somos una minoría, que podemos reorganizarnos y avanzar frente al fascismo sin depender de partidos políticos ni sindicatos. Nuestra lucha es legítima e invitamos a todos los que se sientan atravesados por las políticas precarizadoras y discriminatorias de este gobierno a acompañarnos en esta lucha que, a la larga, es una sola: la lucha contra esta dictadura que estamos atravesando.

Fotos por Leo González

Back To Top
×Close search
Search