skip to Main Content

Opinión || Somos el presente pensando el futuro

Belén Acuña, de 19 años, participa activamente de la política local desde la Corriente Peronista Descamisados. Su espacio fue uno de los impulsores del Encuentro de Juventudes que se llevó adelante el sábado 16 de noviembre en San Martín.

Por Belén Acuña

Las justificaciones sobre por qué las juventudes debemos estar calmas son muchas, pero siempre las mismas: Que tenemos que esperar, que no nos metamos, que son cosas de grandes, que no tenemos experiencia, que no la vivimos. Lxs jóvenes de hoy somos herederxs de todas esas juventudes que se saltaron las frases armadas para el desánimo y salieron a pelear por sus sueños.

El pasado sábado 16 de noviembre, bajo el lema “Somos el Presente pensando el Futuro”. Lxs jóvenes de San Martín nos reunimos en la escuela primaria Nº1, en lo que titulamos el primer “Encuentro de Juventudes” para vernos las caras y sabernos muchos, para entendernos parte de la misma generación política, para empezar a pensar, discutir y asumir nuestro rol histórico.

El Encuentro surgió como surgen todas las buenas cosas: en un ámbito colectivo, diverso pero unido. De a poco fue creciendo y aun después de la jornada lo sigue haciendo. Jóvenes de organizaciones políticas y sociales, gremios, espacios culturales y deportivos, estudiantes secundarios, terciarios y universitarios nos fuimos vinculando en pos de un objetivo común: que todas las juventudes del campo popular de San Martín pudieran discutirse a si mismas, pensar y repensar(se) tomando el compromiso de hacer de nuestra generación un sujeto político claro. Con sus demandas y sus luchas, ideales y problemáticas. Con sus compañeras que ya no volvieron porque el patriarcado las mató, con sus compañerxs que no pudieron estar debatiendo porque la policía les agujereó la capucha.

Gracias a la organización colectiva, a la charla fluida con el Municipio y el bloque del Frente de Todxs del Consejo Escolar que facilitaron cuestiones logísticas, el Encuentro se pudo desarrollar de la mejor manera.

Tomamos la palabra y las discusiones fueron variadas: el territorio, la organización, la cultura, el arte, el trabajo, la educación, la producción, el medio ambiente, la comunicación, los derechos humanos, la democracia, el contexto de nuestra región, el feminismo, las bases, los derechos diezmados, los conquistados y los que falta conseguir, pero sobre todo, nuestro rol en todo aquello. Supimos que esto recién empieza, que todavía nos faltan muchxs jóvenes más, muchas discusiones más. Aun así, hubo algo que nos quedó muy claro: el presente y el futuro no sólo reclaman nuestra participación, es necesario nuestro protagonismo.

Muchxs nacimos en la crisis, dejamos los pañales porque no alcanzaba para comprarlos mientras de fondo sonaba un helicóptero llevándose al presidente de la Rosada; sin embargo, aunque quizá nos acordemos de la cuchara rascando el fondo de la olla, no fuimos políticamente parte de ese proceso. Otrxs tuvimos la suerte de nacer en la etapa que vino después, que más tarde o más temprano, nos marcó a fuego a todxs lxs pibxs de hoy. Los 12 años de democracia kirchnerista fueron para nosotrxs la posibilidad de ir a la escuela o terminarla, de comer, de jugar como debe hacer todx pibx, de crecer e involucrarnos y de poder votar, de naturalizar que las marchas fueran para festejar mas derechos y no para tener que defenderlos. Tuvimos el orgullo de saber qué era una represión únicamente por fotos. Esa época nos dejó conscientes.

Luego vinieron estos cuatro años de neoliberalismo: comer y prender la estufa se hicieron una odisea, irse de vacaciones una ilusión burguesa, ni hablemos de tener un trabajo en blanco, paritarias y derechos asegurados. Las fotos de la represión fueron a color y circulando en nuestras redes sociales. Por donde se lo mire, el gobierno de Cambiemos, el gobierno de la oligarquía, aliado local de los grandes intereses internacionales, nos rompió uno por uno todos los sueños.

Sin embargo no fue lo único que pasó: las nietas de las brujas colmamos las calles una y otra vez en jornadas históricas; lxs trabajadorxs motorizamos la lucha cotidiana; las escuelas se cayeron a pedazos, pero lxs pibxs salimos con los libros bajo el brazo para que los manuales del mañana cuenten que resistimos; lxs universitarixs entendimos que no era casualidad el acceso de lxs hijxs de obrerxs a la educación superior, sino que era una decisión política y salimos también a defender esa idea; lxs artistas sin lugar para el fomento de la cultura quedamos en la calle y de ahí también nos quisieron echar, pero acá estamos.

Logramos que las urnas nos dieran una alegría, que las sonrisas rebeldes bailaran aunque fuese por una noche en todas las calles, pero la realidad nos reclama un compromiso mayor, no alcanza con haber metido el sobre, los miles de sobres en las urnas, con haber resistido estos cuatro años, con lxs dirigentes unidxs; es necesario una Juventud integrada, una juventud con su impronta a flor de piel y no repitiendo errores de la vieja política; necesitamos una juventud con una motivación de transgredir y transformar tan grande como la del Imperio y sus aliadxs locales de hipotecarnos las vidas.

Hoy a las venas abiertas de América Latina se les revuelve la sangre de injusticia. En toda nuestra tierra llora de bronca la esperanza, pero sin embargo resiste. Hoy, el presente somos nosotrxs y lo sentimos en la piel cuando se eriza de ver a nuestrxs compatriotas heridxs de indiferencia, cuando nos duele la panza de hambre, cuando nos arden los ojos de ver a nuestrxs pares chilenxs, bolivianxs, haitianxs, muriendo en las calles. Cuando nos pesan las cadenas de nuestrxs presxs políticxs.

Quisieron rompernos los sueños, hoy juntamos todos los pedazos y comenzamos a forjar una Utopía común; hacia ella caminamos tomadxs del brazo, con las banderas históricas y las que sepamos pintar. El “Encuentro de Juventudes” fue sólo el primer paso para que nuestra generación en San Martín comience a trabajar, formarse y pensarse en conjunto y a entenderse en un rol fundamental para la liberación de nuestro Pueblo. La tarea que nos queda es ardua, pero tenemos la certeza de que el futuro es uno que nos incluye a todxs, porque no estamos dispuestos a hacer caso a quien diga que somos el mañana ¡el momento es hoy! El presente lo transformamos nosotrxs.

 

Back To Top
×Close search
Search