SILLAS VACÍAS EN LAS FIESTAS: FAMILIAS DE SAN MARTÍN EXIGIERON EL FIN DE LA VIOLENCIA EN SUS BARRIOS
Hay al menos 38 muertes contabilizadas hasta el último día del 2025, todas relacionadas con violencia…
La jueza de Garantías Elena Gabriela Persichini negó nuevamente la excarcelación y confirmó la prisión preventiva para Carlos Mamani, vecino de Villa Hidalgo que se encuentra detenido en la comisaría de Villa Concepción desde el 30 de agosto pasado, luego de haber sido denunciado por amenazas en un juzgado de familia, aunque el conflicto verdadero era la disputa por una vivienda. Ante la desesperación, el miércoles 5 de octubre durante la mañana, familiares y amigos de Mamani realizaron una marcha y protesta frente a Tribunales. Todavía no obtuvieron respuesta por parte de la Cámara, y este miércoles 2 de noviembre volverán a marchar a Balbín y Lincoln.

La pareja de Mamani es en realidad Vanesa, con quien se conocieron hace más de 10 años cuando cursaban juntos la escuela secundaria San Martín de Porres, de Villa Hidalgo. Todas las organizaciones del barrio conocen a la familia que conformaron. Tienen un nene de 6 años y una nena de 4, que todos los días preguntan por su papá.
El abogado que asumió su defensa es el doctor Hugo Trindade, que cuenta con una columna en Crónica TV y en Radio Rivadavia, donde se dedica a hablar de los casos más complejos que asume en el conurbano bonaerense. En este caso, se muestra consternado por el atropello contra el derecho a la defensa de Mamani. Vanesa tuvo que interrumpir sus estudios en el profesorado de historia, en el Instituto 39 de Vicente López, donde no sabe si podrá conservar la regularidad. También pidió demasiados permisos en su trabajo. Es madre de dos chicos y se quedó sola. Necesita a su compañero de vida en libertad. Vanesa recupera la sonrisa cuando muestra las cartas con corazones que Carlos le envía casi todos los días.
La denunciante, Melina Chirilo, efectuó una “maniobra”, según explica a Zorzal Diario el abogado. “Esta mujer hizo un ardid a los fines de hacer incurrir al juez en una estafa procesal. Porque todo este armado de que fue pareja de Mamani, de que estuvo 10 meses con él, es una total mentira y llevó a que esto se desencadene en los términos en los que estamos hoy. Desde que lo lanzan del domicilio a él por una exclusión por violencia familiar, cosa que no es posible. No hay violencia familiar cuando no hay vínculo, cuando no se tiene ni siquiera una relación convivencial como la que aduce ella. Tenemos a una persona encarcelada que es completamente inocente. Y yo en todos mis escritos, en todas las presentaciones, en las apelaciones y en las solicitudes estoy hablando de esto, y a mí me dicen que no es el momento procesal oportuno para que esto se analice. Es un disparate. Están haciendo oídos sordos a algo que desde mi punto de vista es una estafa procesal, porque hicieron incurrir al juez en un error a los efectos de que dictamine un lanzamiento a toda velocidad, cuando en realidad no había motivos y no había vínculo para que se realice”.
El problema de fondo tiene que ver con una propiedad, y tendría que haber actuado el fuero civil en vez del penal. Pero un juicio civil suele durar muchos años. Y por eso, se especula, es que la denunciante inventó la relación amorosa. La propiedad está ubicada en Charlone 9495, y su escritura estaría retenida en la Inmobiliaria Rizzo de Villa Ballester.
En la causa también fueron aportados videos que comprobarían cierta complicidad policial. La cámara muestra cuando se bajan dos personas de un patrullero (de los nuevos, marca Amarok). Vestidos de civil, se presentan como policías y bajan con una orden, supuestamente de exclusión o de allanamiento. “Nosotros venimos bien, venimos de onda, para decirles que se vayan, de forma pacífica, no queremos problemas porque queremos decirles que si ustedes no se van la juez les va a sacar todos los muebles a la calle, después les rompen todo y ustedes se quedan de patitas en la calle. Por eso el consejo nuestro es que se vayan ahora, que venimos bien, venimos de onda, pacíficamente”, se escucha que le dicen.
ーTenemos la orden ー dicen en un momento, y ahí Vanesa se aviva y les pide una copia.
ーNo puedo dejarte, tengo solo esta ー se excusa el policía.
ーDéjeme sacarle una foto.
Ahí el policía no se niega, pero mira para otro lado, gira y se pone de espaldas, le dice algo que no se llega a entender a su compañero, se suben al partullero y se van.
“Eso es lo que me hace pensar a mi que vinieron a sacarlos de prepo, sin orden, si nada, y en connivencia con esta mafia. Con Raquel Benítez y Micaela Chirilo, que según tengo entendido por gente del barrio que no quiere declarar por temor, que es el ´modus operandi´ con el que se comercializan otros terrenos también”, especula Trindade.
De todas formas el principal reclamo hoy por hoy es la libertad de Carlos, una persona inocente. Pero sirve para ilustrar el tipo de Acceso a la Justicia con que contaba la familia en su trato cotidiano con las autoridades.

“Yo entiendo que haya que resguardar a las víctimas de violencia familiar -dice Vanesa a Zorzal Diario-, ¿pero también de una denuncia falsa? ¿de una chica que no conocemos? ¿Y a mis hijos quién los resguarda que están sin su papá?”. El 30 de agosto detuvieron a Carlos en un control de tránsito, y el 1° de septiembre cumplió 28 años. “Nosotros lo esperábamos para festejar. Los chicos lo esperaron, y la pasamos solos. Y él solo también allá. Y es una persona que nunca hizo nada, si preguntás en el barrio cualquier persona te va a decir”, agrega, conteniendo las lágrimas.
“Los chicos estaban más acostumbrados a estar con su papá que conmigo, porque yo estudiaba y trabajaba. Y ahora yo tengo que estar de acá para allá, y escondiéndome porque no quiero llorar delante de ellos. Los vecinos conocen toda la historia y nos apoyan un montón. Pero cuando llega la noche nos sentimos solos”. Ya no tiene expectativas de recuperar el dinero invertido en ese proyecto de casa propia, lo único que quiere es la libertad para Carlos.
“¿Quién puede ensañarse así con alguien por una casa?”, remata.
Todo comenzó antes de la pandemia, en 2019, cuando la mamá de Carlos y la joven pareja, quisieron comprar dos viviendas ubicadas en un mismo lote. Ayelén y su hermano, únicos herederos de la propiedad estaban de acuerdo con venderle el lote del fondo a Marcela (madre de Carlos) y el lote del frente a la familia de Carlos y Vanesa, que empezaron los arreglos. Quedaba vacío un departamento en el medio, y se lo ofrecieron a Melina Chirilo.
Melina Chirilo, y un tal Agustín que dijo ser su marido (y figuraría en los papeles como comprador), fue con los vendedores de la propiedad a la Escribanía Rizzo, en Villa Ballester, y por 300 mil pesos pretendió quedarse con las tres casas del mismo lote subdividido. Marcela seguía viviendo en la parte del fondo, Vanesa y Carlos apuraron los planes de mudanza. Empezaron a sufrir amenazas: Melina quería quedarse con todo. Incluso mandó a romper la pared que Marcela había levantado para separar la entrada a su casa con un pasillo.
Finalmente, para evitar tener problemas, deshicieron la operación. Ayelén, heredera de la propiedad se comprometió a devolver en cuotas el dinero que habían puesto en la casa. Pero la historia no terminó ahí.
En el fragor de la disputa, Melina Chirilo había hecho una denuncia contra Carlos Mamani por violencia familiar: dijo falsamente que eran pareja desde hacía 10 meses, y que él la había amenazado con un arma de fuego, y que había tratado de abusar sexualmente de su hija.
El 31 de marzo de 2021, en el Juzgado de Familia N° 3 a cargo de la doctora María Alejandra Massini se presentó la denuncia que dio origen a la causa caratulada “Chirino Melina Paola c/ Mamani Carlos Federico s/ protección contra la violencia familiar”. Como la denunciante instó a la acción penal por el delito de amenazas con portación de armas de fuego y por el intento de abuso sexual contra su hija, se dio curso también a la fiscalía, y se dictó una exclusión de hogar, del domicilio de Charlone 9495, donde Mamani y su verdadera familia ya no vivían.
Cuando el doctor Trindade dice que se trató de una “estafa procesal”, quiere decir que la jueza tomó una mala decisión porque no contaba con la información pertinente, que Melina no era víctima de violencia familiar, sino que buscaba un beneficio económico. Es decir: se especula que con esta falsa denuncia Chirilo quiso evitar el juicio civil que hubiera implicado resolver de forma correcta la disputa por el terreno de Charlone y mintió: dijo que Mamani era su pareja desde hacía 10 meses, que Vanesa era la hermana de Mamani y que juntos la habían amenazado de muerte.
En el medio los Mamani dejaron la casa para evitar los problemas. Ayelén y su hermano le mandaron una carta documento a la escribanía Rizzo para que les devuelvan la escritura de la casa.
Luego el expediente siguió su curso, citaron a Mamani a declarar, pero las citaciones fueron enviadas al domicilio de Charlone, con lo cual nunca se enteró. Los delitos por los que estaba acusado eran lo suficientemente graves como para que la fiscalía tomara otro temperamento. Incluso se firmó una orden de detención.

Una vez Carlos se cruzó de casualidad con Melina, en una oficina del centro de San Martín, donde había ido a buscar asesoramiento por este tema. Ella ni siquiera lo reconoció. Habló delante suyo como si nada. La vida siguió su curso, y parecía que ya no había ningún problema.
Pero, finalmente, el 30 de agosto, le pidieron los documentos en un control de tránsito, y su pedido de captura saltó en el sistema. Lo esposaron, lo llevaron detenido.
A Carlos le están guardando su puesto en la empresa de recarga de matafuegos donde trabaja, para que pueda recuperar su puesto cuando esté en libertad. Sus compañeros de trabajo hicieron una colecta y le acercaron unos pesos a Vanesa, para que pueda parar la olla. Ella tuvo que dejar de trabajar: las obligaciones de la casa, los cuidados de los chicos, las miles de puertas que viene golpeando para lograr la libertad de su compañero de vida se consumen todas las horas de sus días. También se presentaron para declarar en la fiscalía docentes y compañeros del San Martín de Porres, donde ellos se conocieron en 2012, para colaborar al esclarecimiento de la situación.
La decisión de mantenerlo preso mientras dure el proceso tiene que ver con que no se presentó ante la Justicia cuando fue citado. La lección que debemos aprender es que nunca hay que dejar asuntos pendientes con la justicia penal: se recomienda presentarse en el primer entrepiso de los Tribunales de Ruta 8, donde atienden las defensorías oficiales, y consultar cómo ponerse a derecho.
La denunciante y sus testigos tampoco se presentaron a declarar, y en caso de ser necesario serán trasladadas a la sede con auxilio de la fuerza pública. A propósito de este caso, el doctor Trindade remarca falencias en la ley de erradicación de la violencia de género, que en aras de proteger a las víctimas deja baches importantes en las garantías de defensa.

¿Es posible que cualquier persona denuncie a un desconocido diciendo que es su pareja, y que la justicia demore tanto tiempo en comprobar esta falsedad? Trindade ofreció 50 testigos, y para mostrar la fortaleza de sus pruebas dijo que de ser necesario podría presentar a 100 personas, 100 vecinos y vecinas que están indignados por la injusticia. Sin embargo la cuestión de fondo todavía no ha sido tratada, sino que se todo el proceso se centró en buscar al imputado, que se encontraba prófugo.
Ahora está detenido desde hace casi dos meses. Lo que hace falta es un oído atento y que comiencen a recibir testimonios para dilucidar la cuestión de fondo.