SILLAS VACÍAS EN LAS FIESTAS: FAMILIAS DE SAN MARTÍN EXIGIERON EL FIN DE LA VIOLENCIA EN SUS BARRIOS
Hay al menos 38 muertes contabilizadas hasta el último día del 2025, todas relacionadas con violencia…
Los productores rurales del partido de General Rodríguez, organizados dentro de la Mesa de la Tierra, celebraron el primer Festival de la Tierra. Hubo exposiciones discursivas, por parte de trabajadores y dirigentes, puestos de alimentos, comidas regionales, bolsones de verdura, sin faltar el humor de un Gauchito Gil presentador y bandas que amenizaron la jornada hasta entrada la noche. Con el sol tímido de marzo, la sombra de los eucaliptos cayó sobre el predio de “El cortijo”, el centro recreativo donde se dieron cita familias enteras -porque no faltó el espacio con actividades para los más chicos- y se encontraron con productos rurales, a precios que se distingue diametralmente de aquellos que la inflación empuja día a día.

Cinco sillas y un parlante se colocaron en mitad del predio. En cada una de ellas tomaron asiento las y los oradores. Abrió Inocencio Cruz, de La Oración produce – Cooperativa Yanapakuna, y puntualizó, sin preámbulos, que “hace poco sufrimos un desalojo y gracias a la Mesa pudo impedirse.” Luego, los aplausos. El micrófono pasó a manos de Brenda Villafuerte, de la UTT. “A veces vienen personas con papeles que ni siquiera son las escrituras y uno en su ignorancia, se asusta o directamente lo deja y se va”, sostuvo, y completó: “La idea de la Mesa es juntarnos entre todos para que sepamos defendernos un poco má”.
La sombra de los eucaliptos ya había tomado todo el predio cuando llegó el turno de la vocera Virginia Aguilar. “Soy Virginia Aguilar, soy la señora de Inocencio. Lo que puedo decir es agradecer a Federico por salvarnos de un desalojo”, expresó, antes de romper en llanto. Las personas presentes aplaudieron a modo de apoyo, mientras Francisco Padilla tomó la palabra.

“Por estas razones nos acercamos a la Mesa. Queremos trabajar dignamente. Todos somos trabajadores. Tenemos que seguir luchando. Este es un primer paso”, aseguró Padilla. Otra vez aplausos, otra vez se cedió el micrófono, y fue el turno de Federico Aliaga, quien hizo un pequeño repaso histórico sobre la conformación de la Mesa de la Tierra como espacio plural donde confluyen distintas organizaciones sociales. “Es una nueva forma de pensar las políticas públicas”, afirmó, y precisó que la Mesa está trabajando en un relevamiento de los productores y las productoras de General Rodríguez, donde la irregularidad de la tierra es muy grande.

Federico Aliaga es abogado y uno de los principales fundadores del espacio, que funciona como apoyo legal, y también presencial, en torno a las diferentes problemáticas que se les presentan día tras día a los pequeños productores rurales. “Para las familias es desesperante cuando de repente, un domingo, alguien quiere entrar a la tierra con una topadora, con máquinas, con las camionetas, tirando abajo los alambres, y hace muchos años que la trabajan, diez, quince años, y no han podido regularizar su situación por falta de políticas públicas”.
En el partido de General Rodríguez, según la declaración formulada por la Mesa de la Tierra, el loteo irregular y la especulación inmobiliaria generan una situación de inseguridad jurídica que incide negativamente en la vida de los tenedores de la tierra, propiciando situaciones de abuso e inseguridad.

Cayó la tarde y la sombra de los eucaliptos se confunde con la noche, el festival continúa a ritmo de chacarera. La tierra se levanta con el zapateo y retorna a su lugar con el incansable movimiento de los pañuelos. “No importa de qué organización sea, porque son muchas las que se unen dentro de la Mesa de la Tierra, salimos todos juntos”, afirman. “Éste es el primero de muchos festivales”, dice Aliaga, y así concluye, porque la música irrumpe y el predio se colma de bailarines.