skip to Main Content

Día Nacional de las Personas Sordas: La lucha por el reconocimiento del idioma

En enero de 2019 un hombre intentó entrar por la fuerza a la casa de Victoria, vecina de San Martín. Ella como toda su familia es Sorda. Fue al momento de pedir ayuda cuando volvió a chocar con una realidad que cada día deja a miles de personas excluidas, entre otros, del derecho a comunicarse. Gracias al posterior acompañamiento de una intérprete, días después Victoria pudo denunciar. Pero, ¿a quién acudiría si una situación así volviera a presentarse? ¿Cómo pedir ayuda si nadie entiende tu lengua?. “Ahí nos dimos cuenta de la soledad en la que nos encontrábamos” confesó Victoria. 

Argentina y Guayana Francesa son los únicos dos países de Latinoamérica que no cuentan con una ley que reconozca la Lengua de Señas y garantice más derechos para la comunidad sorda. Este viernes 23 de septiembre, día que también se conmemora el Día Internacional de la Lengua de Señas, se llevará adelante una jornada de lucha en la puerta del congreso para visibilizar la necesidad del tratamiento del proyecto de ley Federal de Lengua de Señas Argentina (LSA).

La Asociación de personas Sordas de San Martín (ASORSAM) nació con la premisa de trabajar para mejorar la calidad de vida, el bienestar y la inclusión de la comunidad sorda en el distrito. Victoria y Juan Carlos recuerdan que cuando tomaron dimensión de la cantidad de personas sordas que viven en San Martín, entendieron que debían organizarse. Visibilizar y concientizar a los y las oyentes de la importancia de sus luchas. El principal punto de encuentro era la Plaza Alem, allí se conformaron y después de tres años de trabajo y militancia ya cuentan con su figura legal, pero el espacio físico para reunirse y acompañar a otras personas lo siguen buscando. 

Durante los tres años de trabajo llegaron a más de 200 personas sordas en el distrito, muchos de los barrios más humildes y postergados. Comenzaron discutiendo posibles soluciones a las principales barreras y obstáculos a los que se enfrentan día a día. Acompañando también a las infancias sordas y a sus familias. Si bien entienden que las soluciones demoran mucho saben que unidos y trabajando en conjunto es como se conquistan. 

Lengua natural de identidad y pertenencia.  La urgencia de una Ley

El proyecto que está presentado en la Cámara de Diputados y pronto a tratarse en comisiones es el que se construyó desde la Confederación Argentina de Sordos. Ésta nuclea a más de cincuenta asociaciones en todo el territorio argentino. La primera vez que se presentó fue en 2007.  

Esta ley reconoce la Lengua de Señas Argentina como una lengua natural, originaria y que forma parte del patrimonio lingüístico y cultural de la comunidad sorda; plantea la libertad de elección y uso de la LSA. Significa también un gran avance que deja atrás el paradigma médico por el cual se consideraba “enfermas” a las personas con discapacidad y el sistema de representación.  También plantea el acceso a la LSA mediante la enseñanza oficial que garantice la educación de las personas sordas desde edad temprana. Facilitar la comunicación, la comprensión y la manifestación de voluntad de la persona para el ejercicio de sus derechos. 

Adriana también es parte de ASORSAM y cuenta lo mucho que les costó hacer entender que este proyecto debía tratarse en la comisión de derechos humanos, y no en la de discapacidad. “Llegamos hasta acá porque ahora sí supieron escucharnos” señala. Y refuerza que lo que más necesitan en este momento es que la sociedad en su conjunto acompañe. 

Victoria cuenta que todo el tiempo se enfrenta con personas que creen que no son capaces. Y explica: “Muchas personas oyentes creen que por no escuchar, no podemos hacer nada. Pero si, somos capaces de entender y comunicarnos. Si esta ley existiera, podríamos hacer mucho más, podríamos mejorar la calidad de vida de todas las personas Sordas que nacen acá.” Un gran avance que generaría las condiciones para que las personas sordas sean gestores y gestoras de su propia vida.

Interculturales

Hebe Jazmín Simón es oyente y tiene una hija sorda. Hace 25 años que es profesora de sordos y cuenta que a su familia tampoco le permitieron decidir. Cree que hoy en día sigue pasando lo mismo. “Si sos una familia oyente con hijo sordo lo único que te informan es que vas a recuperar a tu hijo con audífonos o con implante para que se incluya en la sociedad, eso te propone el modelo médico.” expresó. 

Ella considera que no está visibilizado lo cultural mientras se siga tratando como una incapacidad. “Nos acercamos a la comunidad sorda que nos compartió sus saberes, si eso no pasaba no llegábamos a esta conclusión de que somos interculturales, no es blanco o negro, estamos también los que elegimos nuestra forma de vivir”, explica y reconoce lo valioso de la asociación por haberse abierto a generar también comunidad entre los y las oyentes. “Acá en San Martín tuvimos la oportunidad de cruzarnos con políticos como Leo Grosso y personas públicas, que nos escucharon y eso es muy valioso también” enfatizó.

Desde ASORSAM cuentan también que en muchas instituciones los proyectos de LSA se vinculan con las áreas de “rehabilitación” y eso también lo discuten. Quizás son las personas más capacitadas las que de una vez, deberían entender.  Juan Carlos explica lo doloroso que es tener que pedir inclusión cuando lo que más necesitan es reconocimiento. “Tenemos derecho a la igualdad”.

“Tenemos identidad cultural, patrimonio, luchas, somos visibles… nos falta un sentido, nada más” 

En los hospitales no hay intérprete, tampoco en las comisarías. Adriana explica que antes de conformarse como asociación, lograron que se apruebe una ordenanza en el Concejo Deliberante de San Martín que si bien logró que algunas cosas cambien, todavía no está reglamentada. Construyeron un vínculo con la Universidad de San Martín que les permitió concretar proyectos como el de LSA, Asesoría Técnica Intercultural en Lengua de Señas Argentina- Español(nivel introductorio) y la diplomatura de asesor mediador sordo que comenzó el mes pasado en el campus de Miguelete. Ofrecen también un curso de lengua de señas en la Biblioteca Rivadavia y tienen un convenio con el Bosque Urbano. Ahora van por el reconocimiento federal de la Lengua de Señas Argentina.

Cuando piensan en un futuro ideal se imaginan uno donde entren todos, dicen. Donde el acceso a la educación, la salud, al trabajo y a la identidad sea una realidad para su comunidad. Un futuro donde las personas Sordas que también están en los contextos más vulnerables no se sientan solas y accedan a los mismos derechos.

“Queremos llegar a todos y que las personas sepan que tienen una comunidad que las acompaña, que tienen su identidad, que tienen patrimonio”.

Intérprete de LSA/Español: Gisela Petrone

Back To Top
×Close search
Search