San Martin 30/02/2026 CARLOS FEDERICO MAMANI, JAMAS FUE UNA PERSONA INOCENTE PRIVADA DE SU LIBERTAD POR…
“Se puede combatir al capitalismo con varias herramientas y la comunicación es prioritaria”
La radio Nueva Generación cumplió 30 años en la localidad de San Martín, el 1º de julio. Luis Medina, uno de sus fundadores, dialogó con Zorzal Diario. Aquí la historia de este medio comunitario que sigue de pie en el barrio de Villa Libertad, a pesar de la situación que se vive en el país y de lo que cuesta sostener un medio independiente.
Luis Medina cambió el fusil por el micrófono para fundar, hace 30 años, la radio Nueva Generación. La FM funciona en el espacio donde estaba montada la fabrica Adidas, y que hoy mantiene los puestos laborales como cooperativa de trabajo debido al cierre la empresa hace más de 20 años atrás.
–¿Cuando comenzó la idea de fundar una radio en San Martín?
-Comenzamos con el proyecto en el año 1987 con la intención de generar un medio alternativo y donde algunos contábamos con experiencia en el exterior. Primero armamos una cooperativa en términos grupales, no en términos legales. Eramos 35 personas de distintas vertientes políticas, y de diferentes clases sociales en cuanto al grado de ilustración: trabajadores y desocupados con ideas de la comunicación. Pasamos un año discutiendo, tomando café y mates sin formalizar, hasta que descubrimos que podíamos formar nuestros propios equipos.
-¿Donde funcionó en un primer momento la radio?
-Conseguimos un local en Suárez e hicimos las primeras transmisiones ahí, pero tuvimos algunos inconvenientes con el dueño del edificio, porque el abogado le pidió que nos echará. Ya habíamos montado la antena: el planteo era que nosotros arregláramos el edificio y a cambio nos otorgaba el altillo para poner la radio. donde había un palomar. En la primer reunión “mas ejecutiva” limpiamos el espacio y ahí se bajaron fácil, 30 compañeros. Quedamos algunos con la idea de seguir, yo tenia algún proyecto de radio, de trabajar en medios nacionales.
–Entonces tuvieron que ir en busca de un nuevo lugar…
-Encontramos otro lugar a 20 cuadras de donde estamos ubicados hoy. Había un local con un altillo que tenia una terraza amplia como para montar la antena. Firmamos un contrato de alquiler, relativamente barato, y comenzamos a armar el estudio. Ahí nos dimos cuenta que habíamos alquilado algo que no tenia baño, por ejemplo, que no tenia nada. Mientras tanto nos dedicábamos al equipo de transmisión.
-¿Cómo fue construir el equipo de transmisión, que es muy importante para poder hacer radio y que requiere cierto conocimiento?
-Habíamos construido un artefacto muy artesanal. Ese transmisor tenia la potencia de un vatio, que hoy en términos de transmisión significa 2 metros. Hicimos un amplificador lineal que no cubríamos ninguna manzana e interferíamos cualquier cosa. Vos podías escuchar hasta la licuadora, menos la frecuencia. Así que decidimos armar un equipo de 50 vatios. Montamos la antena, y cuando lo íbamos a inaugurar nos dimos cuenta que el techo era de chapa, que estaba muy agujereado y que tenia 3 vertientes de agua: Se nos inundo la radio. Nos llevo seis meses más, hasta que finalmente pudimos lanzar la primera transmisión constante: El 1º de julio de 1989. Y de ahí hasta la fecha salvo situaciones de robos, que tuvimos y aprietes, no dejamos de transmitir nunca.
-¿Cuál era el concepto que pretendían irradiar en la radio?
-La radio que yo pensaba, era una radio rebelde, de trinchera. una radio de guerrilla. En uno de nuestros programas prácticamente dábamos clases de guerrilla. Como hacer barricadas, bombas molotov. Pensando en una etapa en que la confrontaciones con el modelo económico eran de otra índole, era una herramienta que había sido utilizada en los ’60 y ’70, y que nosotros creíamos que no había que guardarla. Con esa impronta surgimos: con una idea de izquierda dura. Alguna experiencia teníamos en luchas y en movimientos regionales como en Nicaragua y El Salvador, también habíamos conocido la experiencia cubana. Pero entendiendo que la comunicación era de todos, empezamos a hacer una apertura hacia lo social, hacia la gente y nos encontramos con chicos que nos pedían música que nosotros no queríamos pasar.
-¿Que música pretendían pasar y cuál es la que le pedían en aquel momento?
-Nuestra idea era solamente transmitir música nacional, no la cumbia de ese momento, ni música en ingles. Lo primero fue que nos planteaban que pasemos a los Rolling Stones. Hubo una disputa ahí porque era un grupito bastante pesado. Llegamos a un acuerdo, lo pasamos pero como contrapartida bajamos lo que era la linea editorial de la radio. Paso lo mismo con la cumbia, que en ese momento daba mucha audiencia en los sectores del distrito de San Martín. En ese momento no se diferenciaba mucho de ahora. Había y hay 58 villas y asentamientos, la mayoría de la gente vive en barriadas populares, que han venido del interior. Al folclore no le podías escapar y la cumbia era un emergente del momento. Sin ser una cumbia contestaría, mas bien una cumbia romántica, atraía audiencias. Nuestra idea del rol de la radio era que fuera contra hegemonica. Dentro de ese marco pasamos cumbia, pero en el medio de la música que ellos pedían le pasábamos una serie de separadores y spots bajando lineas. No necesariamente político-partidario, sino desde donde estábamos parados: Clarin no era quien le iba a traer la información y que los medios te mienten. Enseñamos desde la practicas.
-¿Cómo lo llevaron a cabo en las practicas?
-En los 90, un 1° de enero sabíamos que había una gran audiencia después de los festejos de fin de año y anunciamos en la radio que se venia un ovni al noroeste para lo cual instalamos un telescopio en el primer piso para que vieran al ovni y todos opinaran de si era un ovni verde o violeta. Una mentira muy grande para lo cual llegamos a hacer aterrizar el ovni en Jumbo. Varios oyentes se fueron y cuando volvían nos puteaban en 18 idiomas. Entonces ahí le planteamos que los medios mienten: “Pero ustedes son creíbles y siempre nos dijeron la verdad”. Pero le mostramos lo que hacen los medios, fue una experiencia muy piola, muy rica porque veníamos con grandes periodistas haciendo un acompañamiento para lo cual después les hicimos dar su testimonio con respecto a la comunicación. Nuestra idea era, y es, enseñar que la comunicación no es un monopolio de los grandes medios radiales, televisivos y escritos.
-En los ’90 fue un momento en donde nacieron muchas radios comunitarias ¿Porque crees que se dio así?
-Aquel que se quedaba sin laburo era remisero o se ponía un kiosco, y algunos que tenían más chispa decian: “Pongo una radio y me lleno de plata”. No ocurrió ni va a ocurrir. Si hay algo que nos distingue a nosotros es que no filtramos la comunicación. Si vos llamas y dejas un audio puteando al conductor o al periodista, sale tal cual vos lo dijiste. Hoy los medios buscan de 50 mensajes cual es el que lo elogia y lo ponen.
-¿Cómo cambió la forma de ejercer la comunicación en estos 30 años?
-Cambió muchísimo la forma de hacer radio en 30 años. En ese momento no había comunicación, la mayoría de los medios eran difusores. Los métodos de comunicación con la audiencia era una linea telefónica pero no había densidad telefónica. O sino por una carta, te imaginas que hoy salia con una columna de opinión sobre la suba del dolar: la carta me llegaba a los 30 días y quedaba desfasada la comunicación. Hoy es mucho mas dinámico pero también la pastilla de aquellos que utilizan la herramienta para ocultar los verdaderos cambios profundos que buscaba la comunicación popular.
-¿Cuál es el funcionamiento de los medios populares y comunitarios en un contexto donde hay diferentes alternativas para ejercer la comunicación?
–Hay una nueva manera de comunicar y varias herramientas. Hay mucho empuje, hay compañeros que tienen sus blogs, paginas, hacen radio por internet y periódicos que con muy pocos elementos se comunican. Falta una coordinación entre la comunicación popular para darle un nombre y no con la linea editorial, sino en como pegarle al enemigo y que en un solo golpe sea efectivo. Si todos los medios radiales, audiovisuales, y gráficos pegamos al mismo tiempo es muy embromado para la comunicación hegemonica poder revertir eso. Se comunica mas desde un periódico o radio de pequeñas dimensiones que desde el gran medio. El gran medio es masa, reparte porque tiene gran alcance pero si uno lo analiza en términos cuantitativos llega más el periódico de San Martín a su localidad que ese medio masivo. Es muy importante decirlo desde la autocritica, habría que coordinar esos medios.
–¿Cómo es hacer radio en la era Mauricio Macri?
-No es complicado porque Macri no ha tocado demasiado los medios alternativos, salvo algunos sacudones. En términos de comunicación no nos ha afectado: mas allá de que hemos tenido algunos encontronazos con gendarmes en la puerta, visitas, citas al ENACOM con grabaciones de los programas, pero jamas hicieron un planteo político o ideológico. No estamos exentos de que pueda ocurrir. Yo creo que ellos apuestan al deterioro a través de la situación económica de los medios, porque un medio necesita un operador técnico que este 8 horas en el control, que necesita comer y viajar, y una radio de estas características no da para pagarle un sueldo. Creo que el macrismo apuesta a eso. Ha habido tres o cuatro radios que han cerrado en la Ciudad, en alguna provincia, pero mas allá de estar flojos de papeles, tenían alguna violación del espacio aéreo que se tipifica como delito, eso los aprieta y los lleva al cierre.
–¿Cómo subsiste esta radio?
-Sobrevive por prepotencia de trabajo. La mayoría de los compañeros aportan y nos movemos con un club de oyentes permanentes que colaboran haciendo una rifa o un campeonato de truco. Hacemos alguna venta publicitaria que se da mucho en las épocas de crisis: la remiseria que le bajaron los viajes, la verduleria que pone una oferta. En época de crisis sube eso y nos ayuda a sobrevivir.
-¿Qué significa hacer radio para vos?
-La radio para mi es una herramienta, pero representa todo lo que yo he hecho en mi vida. En su momento yo te hubiese dicho: cambie el fusil por el micrófono. Pero digamos que no fue tan directo. Se puede combatir al enemigo y al capitalismo con varias herramientas, y entendimos que la comunicación es prioritaria.
-Decís que dejaste el “fusil por el micrófono” ¿Cuál es tu historia como militante?
-Mi raíz política es marxista leninista. Estuve colaborando en El Salvador en el frente Farabundo Martí, en plena guerra civil. Y con la revolución nicaraguense, en el Frente Sandinista de Liberación Nacional. Hoy, no integro ninguna organización político partidaria, por decisión personal. Integré varias, tengo algunas reservas, pero están dentro del campo popular. No voy a destratar a ninguna organización pero no me siento cómodo.
-¿Cuál es el espacio que se le da en la radio a los distintos espacios políticos?
-Desde el centro para la izquierda, todo. Muchos nos critican y dicen que no somos una radio plural porque no le damos espacios a la derecha. Nosotros no le damos lugar porque ellos tienen su guita, sus espacios y sus radios, tienen sus canales y sus periodistas amigos en los medios nacionales. Entonces, discretamente, les decimos que no, y con algunos sectores de la izquierda trotskista tampoco. A veces con algunas organizaciones la discusión es estéril porque vos no opinas como ellos y estas equivocado o no sabes nada de política. Pero muchas veces hemos observado que juegan en contra de las clases populares por apetencias políticas partidarias. Son capaces de llevarte a un conflicto gremial a sabiendas que si vos seguís rompiendo las bolas vas a perder los puestos de trabajo. Se pierden esos puestos porque ahí tenias un militante de este partido, y ahora es candidato a intendente o concejal del partido que va a lograr el 2% de los votos, pero perdiste 50 puestos de trabajo.
Fotos: Magali Sillaro




